Este sitio en la red pretende ser un lugar de encuentro entre cuantos nos preocupamos por el futuro de los parajes más notables de la naturaleza. Creemos posible conseguir un desarrollo sostenible. De todo eso queremos hablar los abajo firmantes (*), y también acoger en estas páginas virtuales los comentarios y opiniones de los interesados en estas comarcas castellanas. Así es que, amigos y amigas, entren en este sitio y lean y escriban sobre sus preocupaciones y esperanzas.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Desdoblamiento de la N-110 entre Segovia y la N-I


Ante el anuncio de la inclusión en los planes del Ministerio de Fomento de una autovía de cuatro carriles por donde ahora va la N-110, desde Segovia hasta la conexión con la N-I, proyecto tan innecesario como destructivo, está circulando el texto que a continuación reproducimos. Puede ser utilizado para presentar alegaciones por aquellos que estén de acuerdo con las objeciones aquí recogidas. Las alegaciones habría que presentarlas en seguida, pues el plazo desgraciadamente termina dentro de muy pocos días. Se pueden presentar en:



Alegaciones al borrador del PITVI
Desdoblamiento de la N-110 entre Segovia y la N-I

La propuesta de desdoblamiento de la N-110 entre Segovia y la N-1 reúne tres rasgos que, considerados de forma conjunta, desaconsejan de forma clara su inclusión en el  PITVI:
1.      Una nula justificación desde el punto de vista de la intensidad circulatoria
2.      Un elevado impacto en una zona con un elevado valor ambiental y paisajístico
3.      Un serio perjuicio, a diversos planes de conservación y desarrollo puestos en marcha por la Comunidad de Castilla y León y por la Administración General del Estado.
Veamos ahora, en síntesis, los tres aspectos citados:
1.      Los datos de intensidad circulatoria recogidos por el propio Ministerio de Fomento revelan que el proyecto carece de justificación
El Ministerio de Fomento cuenta con dos estaciones que registran la intensidad de tráfico en el tramo de la N-110 que se planea desdoblar: en la primera, situada en el punto kilométrico 170, en las cercanías de Collado Hermoso, la intensidad media diaria de paso de vehículos, en 2012, fue de 3.447 (3.538 en 2011). La segunda estación, situada en el punto kilométrico 135,5, ya cerca de la N-I, registró una intensidad de tráfico aún menor: 2.103 vehículos diarios (2.2012 en 2011). La intensidad del tráfico muestra unas modestas variaciones a lo largo del año, siendo julio y agosto los meses de mayor tránsito.
Resulta chocante comprobar que el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) que el propio Ministerio de Fomento elaboró en 2005 (antes de la crisis) tomaba como referencia para la creación de autovías una Intensidad Media Diaria superior a los 10.000 vehículos, cifra que diversos manuales de ingeniería de caminos elevan hasta 15.000. Sin embargo, los propios datos del Ministerio de Fomento revelan que el tráfico entre Segovia y el cruce con la N-I, La carretera N-110 no llega ni a una cuarta parte de esa cifra.
Cabe recordar que la creación de nuevas infraestructuras sin atender a las demandas reales de tráfico ha causado fiascos sonados, como la autovía Cartagena-Vera (que en algunos tramos registra cifras inferiores a los 1.500 vehículos diarios) y es el motivo principal de la quiebra anunciada de las radiales de peaje madrileñas, que, si nadie lo remedia, acabaremos pagando todos los españoles.
2.      Impacto ambiental y paisajístico (y, por extensión, económico)
La nueva autovía afectaría al sector mejor conservado del pie de monte de la Sierra de Guadarrama, con espacios de una elevada calidad ambiental y paisajística y poblaciones bien integradas en su entorno que, precisamente, hacen de ese atractivo una de las bases de su actividad económica, con actividades como el turismo rural o el ocio al aire libre.  La construcción de la nueva infraestructura conllevaría un deterioro irreparable e irreversible  de ese valioso patrimonio.
A parte del impacto sobre el paisaje, hay que destacar el que se produciría sobre la fauna silvestre. Recordemos que la fauna de la Sierra realiza desplazamientos periódicos de carácter altitudinal, descendiendo a las partes bajas en la época invernal o en episodios de fuertes nevadas y regresando a las laderas altas y las cumbres en las épocas favorables. La creación de una autovía por todo el pie serrano obstaculizaría los movimientos de la fauna serrana, comprometiendo de forma grave la conservación de los ecosistemas serranos.
3.      Dos proyectos públicos en entredicho: el Parque Natural de la Sierra de Guadarrama y el Parque Nacional de Guadarrama
El Parque Natural “Sierra Norte de Guadarrama” fue declarado por la Junta de Castilla y León en el año 2010 (LEY 18/2010, de 20 de diciembre). De acuerdo con la exposición de motivos
“Su notable riqueza y diversidad, tanto geológica y geomorfológica como vegetal y animal, así como su buen estado de conservación general hacen que, en conjunto, el espacio delimitado posea unas características naturales sobresalientes o muy destacables respecto a su entorno…”  
La misma exposición de motivos señala que
“La situación geográfica de este Espacio Natural juega un papel vital en la protección integral del conjunto de la sierra norte de Guadarrama, en el mantenimiento de la conectividad entre las distintas sierras que conforman el Sistema Central y en la defensa de los procesos ecológicos existentes entre esta área de montaña y la matriz territorial adyacente”.
La construcción de una autovía a lo largo de todo el pie serrano no parece la mejor forma de defender “los procesos ecológicos existentes entre esta área de montaña y la matriz territorial adyacente”.
El tramo de la autovía entre Sotosalbos y las inmediaciones de Navafría afecta de forma singular al Parque Natural, ya que lo dividiría en dos, desconectando la zona serrana con un amplio territorio, de elevado valor ecológico, que se extiende hasta las poblaciones de El Guijar y Arevalillo de Cega (ver mapa).
Por otra parte, la autovía afectaría gravemente al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, creado por la Ley 7/2013, ya que al impedir los movimientos altitudinales de la fauna en la vertiente segoviana, dañaría gravemente su integridad ecológica haciendo difícilmente viable que este espacio cumpla el objetivo de “Proteger la integridad de sus valores naturales y paisajes característicos, y la funcionalidad de sus sistemas naturales que constituyen una muestra representativa de la alta montaña mediterránea”.
En definitiva, el desdoblamiento de la N-110 entre Segovia y la N-1 carece de la más elemental justificación desde el punto de vista de la intensidad del tráfico, provocaría un elevado impacto ambiental y paisajístico (y consecuentemente un evidente perjuicio económico a los municipios serranos) y heriría de muerte unos proyectos de conservación y desarrollo iniciados recientemente. Sin contar con que detraería unos recursos que resultan esenciales en otras áreas de la actividad pública.
Por estos motivos creemos que el proyecto citado debe ser descartado de forma definitiva y, por ello, eliminado del PITVI.
En el mapa adjunto se muestra cómo el tramo de la N-110 entre Sotosalbos y Galindez (línea roja) cortaría en dos el Parque Natural “Sierra Norte de Guadarrama”, declarado en 2010 por la Junta de Castilla y León y perteneciente en su mayoría a la red europea de conservación Natura 2000.
Mapa: Junta de Castilla y León






Aspecto actual de la carretera N-110 entre Collado Hermoso y La Salceda. Las mediciones efectuadas por el Ministerio de Fomento indican que la intensidad media de vehículos en este tramo es inferior a 3.500 vehículos diarios.



















Marqués de Tamarón.


viernes, 19 de abril de 2013

El parque olímpico de Madrid


Reproducimos a continuación el artículo de Antonio Sáenz de Miera publicado en el ABC del 3 de abril de 2013:


Madrid quiere ser ciudad olímpica en 2020.Parece que estamos más que preparados. A la tercera va la vencida, nos gusta decir, confiados en que esta vez sí toque y aunque el entusiasmo no creo que haya sido indescriptible esa ha sido la noticia estrella para Madrid estos días. La otra noticia, la que al menos para mi es verdaderamente importante, la aprobación  por el  Congreso del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, ha pasado creo sin pena ni gloria. Es tan triste como sorprendente porque, sin entrar en los detalles concretos del contenido y derivaciones del texto legal, la noticia en sí misma es realmente relevante no solo para los amantes de la Sierra y loshabitantes de los pueblos serranos sino también, y quizás especialmente, para Madrid y los madrileños. Pocas capitales europeas, creo yo, disponen de un espacio natural como el que tiene Madrid en la Sierra de Guadarrama. Y a partir de ahora será un Parque Nacional.  un espacio protegido, un punto de partida para futuros desarrollos de esa fuente de salud y naturaleza que los madrileños tenemos a tiro de piedra. A la tradicional oferta cultural de Madrid se le une ahora el reconocimiento de esa joya natural que se puede convertir en un aliciente más para que muchos ciudadanos del mundo amantes del paisaje y la naturaleza vengan conocer y a disfrutar de los valores de nuestra Sierra.
Después de muchos años de espera, los primeros intentos se produjeron en los años veinte del siglo pasado, la Sierra de Guadarrama es por fin Parque Nacional y es la hora de felicitarse por ello. No colma el texto aprobado todas las  aspiraciones de los amantes del Guadarrama, pero -al haberse eliminado el carácter restrictivo del termino  Parque de Cumbres que aparecía en el proyecto del gobierno- abre una puerta para conseguirlas, estamos de enhorabuena pase lo que pase con las Olimpiadas de 2020.

Antonio Sáenz de Miera


viernes, 12 de abril de 2013

Una autovía destrozará la Vera de la Sierra


Julio Vías, buen conocedor de la Sierra, nos manda esta triste noticia, que anuncia planes de destruir zonas de gran valor ecológico, gastando un dinero que España no tiene para hacer una autovía que Segovia no necesita. Reproducimos este comunicado de Ecologistas en Acción que informa con bastante detalle sobre el asunto.

Tamarón.

El proyecto de autovía desde Segovia a la N-I debe ser descartado


Ecologistas en Acción de Segovia se ha dirigido a los secretarios Generales del Partido Popular de Segovia, Francisco Vázquez, y del Partido Socialista, Juan Luis Gordo, para exigirles una rectificación de su posición respecto a este proyecto.
La creación de una nueva autovía entre Segovia y la N-I siguiendo el trazado de la carretera N-110, por el pie de la Sierra de Guadarrama, constituye un auténtico sinsentido social y ambiental. Sin embargo, el proyecto ha sido incluido en el Plan de Infraestructuras y Transporte 2012-2024, elaborado el pasado año por el Ministerio de Fomento.
Antecedentes
En los meses previos a las elecciones generales de 2008 los dos partidos mayoritarios en Segovia, PSOE y PP, firmaron el denominado “pacto por Segovia”, que era esencialmente un abultado catálogo de grandes obras públicas, muchas de ellas tan costosas como innecesarias. La construcción de una nueva autovía entre Segovia y la N-I por el pie de la Sierra de Guadarrama, era una de las propuestas estrella del pacto que, con el paso del tiempo, pareció destinado a engrosar el listado de proyectos descabellados destinados al olvido.
Incomprensiblemente, el proyecto se mantiene
Sin embargo el desdoblamiento de la N-110 ha sido incluido en el nuevo Plan de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, hecho que suscita una profunda perplejidad. Creemos que, a estas alturas, quedan pocas dudas de lo desacertado de la política de infraestructuras seguida por los dos partidos políticos mayoritarios a lo largo de las últimas legislaturas en el conjunto del país, desacierto del que no se ha librado la provincia de Segovia.
A día de hoy resulta evidente que durante años se han planificado y ejecutado obras multimillonarias, escasamente necesarias, cuyos principales beneficiarios han sido las grandes empresas constructoras. En la actualidad, España es el país europeo con más kilómetros de autovías y de autopistas, con más kilómetros de alta velocidad y con más aeropuertos sin servicio de Europa, y al mismo tiempo, somos récord en problemas económicos y en desempleo. Esta triste realidad ha sido posible gracias a la colaboración de políticos locales faltos de ideas prácticas y de sentido de la realidad que se han dedicado a proponer y justificar proyectos de grandes obras que los ciudadanos no sólo no necesitamos, sino que han sido responsables de daños ambientales y paisajísticos, y también económicos y sociales.
Porque no debe ignorarse que este catastrófico abuso de las obras públicas ahora es en parte responsable de la creciente deuda pública, utilizada para justificar recortes en materias realmente esenciales como educación, sanidad o servicios sociales. Sin embargo, este hecho, evidente para muchos ciudadanos y ciudadanas, no ha sido aún públicamente reconocido por los grandes partidos. Ni se ha producido la necesaria rectificación pública en sus propuestas y posiciones.
Un proyecto innecesario, despilfarrador e incompatible con la conservación del piedemonte serrano
La autovía Segovia – N-I es un proyecto es innecesario, porque no responde a necesidades reales: ni los datos sobre intensidad circulatoria en el tramo afectado de la N-110 ni las previsiones de futuro justifican, siquiera remotamente, el desdoble de la actual carretera.
El proyecto carece de sentido económico para un país que se enfrenta a una enorme y creciente deuda pública y posee unos presupuestos que no logran atender adecuadamente las necesidades básicas en materia de sanidad, educación y servicios sociales.
El proyecto afecta a lo que, en la actualidad, es el sector mejor conservado del pie de monte de la Sierra de Guadarrama, con espacios de una elevada calidad ambiental y paisajística y poblaciones bien integradas en su entorno que, precisamente, hacen de ese atractivo una de las bases de su actividad económica, con actividades como el turismo rural o el ocio al aire libre. La construcción de la autovía conllevaría un deterioro irreparable e irreversible de ese valioso patrimonio.
El PP y el PSOE deben rectificar
Como ya hemos señalado previamente, los dos partidos mayoritarios en Segovia –PP y PSOE- han apoyado activamente este proyecto descabellado, en el marco de una política de infraestructuras faraónica y ajena a las necesidades reales de la provincia; política de la que, al menos formalmente, aún no se han distanciado. Por ello hacemos un llamamiento para que ambos partidos hagan un ejercicio de autocrítica y responsabilidad, seguramente incómodo, pero no menos necesario, y soliciten al Ministerio de Fomento el descarte definitivo del proyecto.

martes, 2 de abril de 2013

Sobre la supuesta artificialidad de la Sierra de Guadarrama



La ley de la Red de Parques Nacionales, en su artículo 3, afirma que estos espacios protegidos “quedan definidos como espacios naturales de alto valor ecológico y cultural, poco transformados por la explotación o actividad humana”. Esta última condición se ha utilizado, y se sigue utilizando, para minusvalorar en cierta manera la Sierra de Guadarrama, considerándola como unas montañas lo suficientemente transformadas por la acción humana para no merecer el título de parque nacional. Su intenso régimen de visitas, sus pinares de pino silvestre, considerados como ecosistemas “no muy naturales” donde se explota la madera, y la existencia de estaciones de esquí en su interior, son las principales críticas hacia este espacio, junto a otras menos académicas que vinculan la idea del parque nacional a una iniciativa más política que otra cosa debido a la cercanía de la capital del estado a esta sierra.

Cierto que el uso intensivo de estas montañas, por su cercanía al área metropolitana madrileña, sigue provocando problemas que afectan a su conservación; sin embargo, los otros dos argumentos resultan un tanto desajustados. Sierra Nevada posee en su interior pistas de esquí, y esa no fue razón en su momento para que no fuera declarado parque nacional su entorno inmediato. En cuanto al pinar, existen suficientes estudios que corroboran la naturalidad del pino silvestre, aunque no en todas las zonas. Como es sabido, en cotas inferiores a 1.600 debería ser el roble melojo el que prevaleciera, pero a partir de esta altitud podemos considerar al Pinus Silvestris especie autóctona sin mayores problemas.

Según parece, a esta sierra del centro peninsular se le exige unas condiciones tremendamente estrictas para conseguir la denominación de parque nacional. No es que esto esté mal, más bien al contrario, mejor será este parque cuanto más se le exija, pero también es cierto que estas exigencias parece no haberse aplicado en el pasado a otros parques nacionales. Veamos algunos ejemplos:

¿Alguien se imagina un remonte mecánico subiendo hasta el mismo pico de Peñalara? Pues algo muy similar ocurre en el Parque Nacional del Teide, con un teleférico casi hasta la misma cumbre. De la misma forma, podemos imaginarnos espantados una carretera que alcance los mismos bordes de la laguna de Peñalara, pero muchos somos los que hemos subido sentados al volante hasta los lagos de Enol y la Ercina, en el corazón del Parque Nacional de Picos de Europa. Imaginar una Laguna Grande de Peñalara represada sería algo intolerable, pero si se aprueba el próximo proyecto de parque nacional en torno al Aneto en los Pirineos, dos ibones dentro de su superficie (Millares y Llauset) están represados. Y ¿qué decir de Aigues Tortes, o Monfragüe, con embalses dentro de sus límites?.

Estos no son los únicos ejemplos: terrible sería pensar siquiera en una carretera que atravesara la Cuerda Larga, sin reparar quizás en que por el Parque Nacional de Garajonay una pequeña carretera circula por las cumbres, o en el caso de Taburiente, donde una pista asfaltada llega hasta su cima más alta. Podríamos, por último, hablar de la “naturalidad” de las Tablas de Daimiel, pero este empeño se antojaría demasiado cruel.     

¿Se puede considerar, por seguir rebuscando algún ejemplo más, poco transformada por la explotación humana una playa llena de bañistas en las Islas Cíes, que acabaría formando parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas, o unos campos de entrenamiento militar que con el tiempo fueron incluidos dentro de parques nacionales como  La Cabrera  o  Cabañeros?

Se trata, en todo caso (salvo el fiasco de las Tablas de Daimiel), de casos puntuales dentro de unos espacios de altísima calidad paisajística y ambiental como son los parques nacionales españoles. ¿Qué valores esconde entonces la Sierra de Guadarrama para ser declarado parque nacional? Aparte de cumplir con unos cuantos “sistemas naturales a representar en la red de parques nacionales citados” que cita la ley, podríamos aportar cuatro: las geoformaciones graníticas (Siete Picos y sobre todo de La Pedriza), las huellas glaciares cuaternarias, las masas de pino silvestre, y un bagaje cultural tan amplio que abarca desde las primeras exploraciones científicas en montañas peninsulares a la amplia huella educativa, literaria y pictórica. No conviene ser triunfalistas en estos casos, ya que las dos primeros valores son compartidos e incluso superados por la Sierra de Gredos, mientras que, como es sabido, existen mayores masas de pino silvestre en Pirineos y Sierra de Urbión, aunque resulte difícil encontrar la contundencia paisajística de esta sola especie fuera de lugares como Valsaín. Es, no obstante, la conjunción de estos cuatro valores en un solo territorio lo que valoriza y singulariza la sierra de Guadarrama y le hace merecedora del título de parque nacional.

En definitiva, que el problema del futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama no está tanto en esta sierra, sino sus límites, trazados con unos criterios —esta vez sí— en gran medida artificiales.

Álvaro Blázquez