Este sitio en la red pretende ser un lugar de encuentro entre cuantos nos preocupamos por el futuro de los parajes más notables de la naturaleza. Creemos posible conseguir un desarrollo sostenible. De todo eso queremos hablar los abajo firmantes (*), y también acoger en estas páginas virtuales los comentarios y opiniones de los interesados en estas comarcas castellanas. Así es que, amigos y amigas, entren en este sitio y lean y escriban sobre sus preocupaciones y esperanzas.

lunes, 21 de diciembre de 2009

La traca final


DIMES Y DIRETES

Lo he visto en Google así que tiene que ser verdad. La subida a la Bola del Mundo, por una pista de acceso en pleno monte, será la «traca final» (sic) de la Vuelta Ciclista a España 2010. Dice la noticia que tal maravilla les parecía a los organizadores algo imposible de alcanzar. Pero, ya lo ven, al final lo han logrado. Y es que con tesón, inteligencia y buenos amigos todo se consigue. Algunas inquietudes debieron asaltar a nuestras autoridades medioambientales sobre la pertinencia de autorizar una etapa ciclista en uno de los picos emblemáticos del futuro Parque Nacional pero las superaron con facilidad. Un día es un día, debieron de pensar, así que adelante con la serpiente multicolor pedaleando alegre y vistosa por el paisaje guadarrameño que Machado contemplaba en sus tardes madrileñas. Qué gran idea, qué gran hazaña, ¿cómo no se nos había ocurrido antes?

Quizás sintieron, por un momento, el susto de la Sierra... Pero hicieron cuentas: hay más aficionados al ciclismo que ecologistas. Y aquí estamos, con la gran idea convertida en una realidad. La «traca final» de la vuelta será poco menos que la «traca inaugural» de la recuperación del desdichado Puerto de Navacerrada que proclamó la Presidenta a bombo y platillo en el último debate sobre el estado de la región. Peor comienzo imposible. La Bola del Mundo ya estaba lo suficientemente machacada con ese enorme Pirulí -que ya no sirve para nada- y esas pistas que destrozaron sus laderas de forma ignominiosa. En vez de hacerlas desaparecer se convierten ahora en un velódromo. Que disparate. Los ciclistas sufrirán más para alcanzar la meta. Los amantes de la Sierra sufriremos más por el atentado al paisaje. La «cumbre» sufrirá en silencio esta traca final que no es sino un tajo más... Quizás de eso se trate: el sufrimiento a cambio de cuantiosos dividendos.

Antonio Sáenz de Miera

Presidente de Amigos del Guadarrama

ABC.es

Opinión (lunes 21 de diciembre de 2009)

domingo, 13 de diciembre de 2009

NOTA SOBRE LA SOLICITUD DE CONSTRUCCION DE 9 PARQUES EÓLICOS EN SEGOVIA, A LO LARGO DEL CORREDOR DE LA N-110, FALDA DE LA SIERRA DE GUADARRAMA, FUTURO PARQUE NACIONAL


En el B.O.C.yL. del 26 de agosto 2009, se publicaban nueve anuncios de “información pública” (expedientes PE-29/30/31/32/33//34/35/36 y 37) relativos a la solicitud de autorización administrativa para la instalación de sendos parques eólicos y para la presentación de proyectos en competencia.

Cada uno de los 9 parques consta de 25 aerogeneradores de 2.000 kW de potencia cada uno, con unas dimensiones de unos 60-100 m de altura de torre del rotor y un diámetro de palas de unos 80-90 m, lo que supone una altura máxima desde el suelo hasta la punta de la pala de hasta 150 m. La potencia total instalada sería de 450 MW, equivalente a un grupo de máxima potencia de una central térmica moderna, siendo necesarias instalaciones accesorias a los parques como son centros de transformación, tendidos eléctricos, además de pistas de acceso a cada uno de los aerogeneradores.

La situación de los parques solicitados es, desde el punto de vista ambiental, EXTREMADAMENTE SENSIBLE. Los emplazamientos de los parques cuya autorización se solicita se encuentran a lo largo de la falda de la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama, siguiendo el corredor de la carretera N-110, desde los alrededores de Segovia en el Espirdo hasta las cercanías de Prádena.

Fuente: Asociación ecologísta CENTAUREA (http://www.centaurea-ae.org/)

Se trata de un territorio de una calidad ambiental y paisajística excepcional, sobre cuyos valores se han ido estableciendo diversas figuras de protección (Zonas de Especial Protección para las Aves y Lugares de Interés Comunitario, ambas integrantes de la Red Natura 2000, áreas de singular valor ecológico, paisajes valiosos, lugares de interés natural), que han desembocado en la elaboración por parte de la Junta de Castilla y León del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de lo que será el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, en coordinación con la Comunidad de Madrid.

1. TRAMITACIÓN ADMINISTRATIVA

En primer lugar, en relación con la tramitación administrativa de la autorización, el Decreto 189/1997 por el que se regula el procedimiento para la autorización de las instalaciones de producción de electricidad a partir de la energía eólica establece en su artículo 5º, apartado 3, que “los proyectos de instalaciones de aerogeneradores o parques eólicos se someterán al procedimiento de evaluación ambiental cuando así lo establezca la normativa vigente”.

Si bien la legislación autonómica sobre evaluación ambiental, la Ley 11/2003, de 8 de abril, de Prevención Ambiental de Castilla y León, y las modificaciones posteriores (Ley 3/2005, Decreto 70/2008 y Ley 1/2009), no recoge en sus anexos los parques eólicos como proyectos a someter a evaluación de impacto ambiental, ni tampoco lo hace la legislación estatal desarrollada en la citada normativa autonómica, en el Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de proyectos, se recoge:

- En el anexo I, de los proyectos públicos o privados que deberán someterse EN TODO CASO a una evaluación de impacto ambiental en la forma prevista en la ley (Artículo 3, apartado 1), aparece:

• Grupo 3. Industria energética, i) Instalaciones para la utilización de la fuerza del viento para la producción de energía (parques eólicos) que tengan 50 o más aerogeneradores, o que se encuentren a menos de 2 kilómetros de otro parque eólico.

• Grupo 9, Otros proyectos, b) los siguientes proyectos correspondientes a actividades listadas en el anexo I que, no alcanzando los valores de los umbrales establecidos en el mismo, se desarrollen en zonas especialmente sensibles, designadas en aplicación de la Directiva 79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1979, y de la Directiva 92/43/CEE, del Consejo, de 21 de mayo de 1992, o en humedales incluidos en la lista del Convenio de Ramsar: 9) Parques eólicos que tengan más de 10 aerogeneradores.

- En el anexo II, de los proyectos públicos o privados que deberán someterse a una evaluación de impacto ambiental en la forma prevista en la ley, CUANDO ASÍ LO DECIDA EL ÓRGANO AMBIENTAL en cada caso (Artículo 3, apartado 2.a), aparece: Grupo 4, Industria energética, h) Parques eólicos no incluidos en el anexo I.

- Además, deberán someterse a una evaluación de impacto ambiental en la forma prevista en la ley, cuando así lo decida el órgano ambiental en cada caso, los proyectos públicos o privados no incluidos en el anexo I que pueda afectar directa o indirectamente a los espacios de la Red Natura 2000 (Artículo 3, apartado 2.b).

Por otro lado, se añade como nota al final de ambos anexos la siguiente aclaración: “Nota: el fraccionamiento de proyectos de igual naturaleza y realizados en el mismo espacio físico no impedirá la aplicación de los umbrales establecidos en este anexo, a cuyos efectos se acumularán las magnitudes o dimensiones de cada uno de los proyectos considerados”.

El Real Decreto Legislativo 1/2008 (disposición final primera) tiene carácter de legislación básica de protección del medio ambiente al amparo de lo dispuesto en el artículo 149.1.23.ª de la Constitución, por lo que es de aplicación en el presente caso.

Así pues, parece evidente que ya sea considerando una sola actuación de 9 parques eólicos o considerados individualmente, el proyecto DEBE someterse al procedimiento de evaluación ambiental, ya que hay una afección directa sobre espacios de la Red Natura 2000 y sobre especies de las Directivas 92/43/CEE “hábitats” y 79/409/CEE “aves”; y, en cualquier caso, así lo debiera considerar por el más elemental principio de precaución el órgano ambiental del procedimiento, en este caso la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León, en virtud de lo establecido en el Artículo 4, apartado 2, del RDL 1/2008.

En virtud del artículo 2 del Real Decreto Legislativo 1/2008 y del artículo 31 de la Ley 30/1992 de de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, cabe solicitar al órgano sustantivo, el Servicio Territorial de Industria, Comercio y Turismo de la Junta de Castilla y León en Segovia, la consideración de parte interesada, en tanto que “aquellos cuyos intereses legítimos, individuales o colectivos, puedan resultar afectados por la resolución y se personen en el procedimiento en tanto no haya recaído resolución definitiva”.

Por último, cabe recordar las precauciones y garantías que establece la legislación comunitaria sobre Red Natura 2000, Directivas 92/43/CEE “hábitats” y 79/409/CEE “aves” y sus modificaciones y ampliaciones posteriores, integradas en el ordenamiento jurídico del estado español por la recientemente promulgada Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que establece en su artículo 45, sobre medidas de conservación en la Red Natura 2000:

2. Igualmente las administraciones competentes tomarán las medidas apropiadas, en especial en dichos planes o instrumentos de gestión, para evitar en los espacios de la Red Natura 2000 el deterioro de los hábitat naturales y de los hábitat de las especies, así como las alteraciones que repercutan en las especies que hayan motivado la designación de estas áreas, en la medida en que dichas alteraciones puedan tener un efecto apreciable en lo que respecta a los objetivos de la presente ley.

3. Los órganos competentes deberán adoptar las medidas necesarias para evitar el deterioro o la contaminación de los hábitats fuera de la Red Natura 2000.

4. Cualquier plan, programa o proyecto que, sin tener relación directa con la gestión del lugar o sin ser necesario para la misma, pueda afectar de forma apreciable a los citados lugares, ya sea individualmente o en combinación con otros planes o proyectos, se someterá a una adecuada evaluación de sus repercusiones en el lugar, que se realizará de acuerdo con las normas que sean de aplicación, de acuerdo con lo establecido en la legislación básica estatal y en las normas adicionales de protección dictadas por las Comunidades autónomas, teniendo en cuenta los objetivos de conservación de dicho lugar. A la vista de las conclusiones de la evaluación de las repercusiones en el lugar y supeditado a lo dispuesto en el apartado 5 de este artículo, los órganos competentes para aprobar o autorizar los planes, programas o proyectos solo podrán manifestar su conformidad con los mismos tras haberse asegurado de que no causará perjuicio a la integridad del lugar en cuestión y, si procede, tras haberlo sometido a información pública.

5. Si, a pesar de las conclusiones negativas de la evaluación de las repercusiones sobre el lugar y a falta de soluciones alternativas, debiera realizarse un plan, programa o proyecto por razones imperiosas de interés público de primer orden, incluidas razones de índole social o económica, las Administraciones Públicas competentes tomarán cuantas medidas compensatorias sean necesarias para garantizar que la coherencia global de Natura 2000 quede protegida.

6. En caso de que el lugar considerado albergue un tipo de hábitat natural y/o una especie prioritaria, señalados como tales en los anexos I y II, únicamente se podrán alegar las siguientes consideraciones:

a) Las relacionadas con la salud humana y la seguridad pública.

b) Las relativas a consecuencias positivas de primordial importancia para el medio ambiente.

c) Otras razones imperiosas de interés público de primer orden, previa consulta a la Comisión Europea.

La existencia tanto de espacios de Red Natura, directa o indirectamente afectados por los parques eólicos solicitados, como de especies (singularmente el águila imperial ibérica), hace que este artículo sea de aplicación en este caso.

2. SINGULARIDAD AMBIENTAL DEL TERRITORIO QUE RESULTARÍA AFECTADO

Aparte de las consideraciones de singularidad ambiental recogidas en la legislación de ordenación territorial y en el P.O.R.N. del futuro Parque Natural y Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, lo más destacable, desde el punto de vista de la vulnerabilidad ante las actuaciones previstas (parques eólicos de aerogeneradores de 2MW y hasta 150 m de altura), son determinadas especies de avifauna y de quirópteros.

La Z.E.P.A. y el L.I.C. de la Sierra de Guadarrama fueron propuestos, entre otros valores, como se detalla en el formulario oficial del espacio, por la importancia de esta zona para varias especies de aves rapaces, singularmente el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), endemismo ibérico, y especie en peligro de extinción, tal como recoge el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Además del águila imperial, con 5 parejas en la zona, de importancia a nivel regional (supone el 33% de la población total castellano-leonesa), otras especies de aves amenazadas presentes en la zona son el buitre negro (Aegypius monachus), con 51 parejas, con importancia a nivel regional (supone el 24% de la población total nidificante en Castilla y León), el milano real (Milvus milvus), con 37 parejas en 1999, especie en progresivo declive, el alimoche (Neophron percnopterus), etc.

Además de las aves, en el formulario oficial del espacio se detalla la presencia de varias especies de quirópteros, también incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, concretamente: Rhinolophus ferrum-equinum, Rhinolophus euryale, Myotis blythii, Barbastella barbastellus, Miniopterus schreibersi, Myotis emarginata, Myotis bechsteini y Myotis myotis.

La designación del espacio como integrante de la Red Natura 2000 ha sido aprobada por la Decisión 2009-95-CE del Consejo, por la que se adopta, de conformidad con la Directiva 92/43/CEE del Consejo, una segunda lista actualizada de lugares de importancia comunitaria de la región biogeográfica mediterránea.

De acuerdo con la cartografía básica del P.O.R.N. del P.N. de la Sierra de Guadarrama, los parques eólicos para los que se ha solicitado autorización se encuentran en una zona de especial importancia para el águila imperial, algunos de ellos dentro y otros en las inmediaciones y entre ZONAS CRÍTICAS para la especie, ya sea por nidificación o por tratarse de zonas de dispersión juvenil, caza y campeo:





En el Decreto 114/2003, de 2 de octubre (B.O.C. y L. nº 195, 8 de octubre de 2003) por el que se aprueba el Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica y se dictan medidas para su protección en la Comunidad de Castilla y León, además de establecer las zonas críticas, establece las áreas sensibles y la zona de influencia del Plan de Recuperación, en el interior de la cual se pretenden instalar los parques eólicos:


De acuerdo con el contenido del Plan de Recuperación, uno de los objetivos es disminuir la mortalidad no natural de la especie, para lo que la Junta de Castilla y León se impone una serie de acciones prioritarias, entre ellas la PROHIBICIÓN DE PARQUES EÓLICOS EN ÁREAS CRÍTICAS:

Está documentado que los parque eólicos suponen una seria amenaza por muerte directa por colisión para grandes aves rapaces, aunque también son causa de gran cantidad de muertes de todo tipo de aves y murciélagos.

Así pues, la ubicación de una serie de parques eólicos, en sucesivas barreras de alineaciones de aerogeneradores de hasta 150 m de altura y hasta 90 m de envergadura, en el interior de zonas críticas para el águila imperial o en las zonas situadas entre ellas, todos dentro de la zona de presencia de la especie y de la zona de influencia del Plan de Recuperación, supone una amenaza y un EVIDENTE RIESGO DE MUERTE DIRECTA DE EJEMPLARES.

3. CONCLUSIONES

- Alguno de los parques eólicos solicitados se encuentran en el interior de zonas críticas para el águila imperial ibérica, por lo que, de acuerdo con las acciones prioritarias del Plan de Recuperación de la especie (Decreto 114/2003), no deben ser autorizados, y ni tan siquiera debieran haber sido admitidos a tramitación.

- Dada la importancia para diversas especies de aves y quirópteros de la zona en la que se proponen los parques eólicos, tanto las zonas incluidas en los diversos espacios protegidos, como en sus inmediaciones, el propio órgano sustantivo debiera, por el más elemental principio de precaución, desestimar la tramitación de los mismos.

- De acuerdo con lo establecido en la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, la administración competente en materia de medio ambiente, en este caso la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León, deberán evitar las alteraciones que repercutan en las especies que hayan motivado la designación de los espacios de Red Natura 2000, por lo que deberían informar desfavorablemente en el procedimiento administrativo de autorización de los parques eólicos solicitados.

- Del mismo modo, de acuerdo con lo establecido en la Ley 42/2007 y en el Real Decreto Legislativo 1/2008 del texto refundido de evaluación de impacto ambiental, en el caso de que el procedimiento de autorización continúe, la administración competente en materia de medio ambiente deberá exigir el trámite de evaluación ambiental del proyecto, en el que se deberá demostrar la inviabilidad de soluciones alternativas y en el que se deberá analizar si las actuaciones proyectadas afectan a los valores por los que se han designado los espacios de red Natura 2000.

- En el procedimiento de evaluación ambiental deberá quedar demostrado que no se producen afecciones sobre los valores por los que se han designado los espacios de red Natura 2000, o en caso contrario, no se podrán autorizar los proyectos, habida cuenta que no concurren razones imperiosas de interés público de primer orden. Asimismo, deberá consultarse a la Comisión Europea.

- El procedimiento de evaluación deberá someterse al trámite de información pública, y además, cabe solicitar al órgano sustantivo, el Servicio Territorial de Industria, Comercio y Turismo de la Junta de Castilla y León en Segovia, la consideración de parte interesada.

Miguel Pérez-Galdós Enríquez de Salamanca

Alcobendas, 8 de diciembre de 2009

jueves, 10 de diciembre de 2009

Montaña: ¿fin de ciclo?


Apasionado de las montañas, Eduardo Martínez de Pisón, tras explicar en este artículo que el modelo de acción territorial del último decenio ha dado sus frutos en forma de dinero fácil y un balance en el que pesan más los defectos que las virtudes, propone una voluntad de respeto y progreso.


Fuente: Artículo de opinión de Eduardo Martínez de Pisón en el Heraldo de Aragón.

Sábado 05 de Diciembre de 2009 21:16

¿EL FINAL DE UN CICLO DE POLÍTICA DE MONTAÑA EN EL PIRINEO?

El patrón de actuación del último decenio en economía territorial ha sido agresivo. Pero este ciclo, que parecía sin límite, ha muerto. El futuro debería ser de otra manera.

Por Eduardo Martínez de Pisón (*)

Lo que querían hacer ya lo han conseguido: han bloqueado en sus estrechos límites el único Parque Nacional de Aragón, han urbanizado todo lo urbanizable, han ampliado las estaciones de esquí derramándolas desde el perfil de las aristas a los valles vecinos y han logrado que incluso en alguna comarca pirenaica sea casi imposible ver un campesino trabajando en el campo. Aunque aún quedan escombros y urbanizaciones paradas a medio construir, detenidas por la congelación repentina del proceso, su llegada al ápice constructor y reconfigurador ha coincidido con los momentos en los que la dilatación desmesurada del globo inmobiliario ha reventado su propio tejido.

Este ha sido su modelo de acción territorial, ha dado sus frutos de dinero fácil y ha dejado sus huellas por todos los paisajes. También ha tenido, en lo referido a esas huellas, algunos paliativos locales y secundarios que no son renunciables, unas veces aparentes y otras constatables, pero en la balanza de los hechos pesan bastante menos las virtudes que los agravios.

Y lo perdido, perdido está, aunque la vanidad de algunos no les permita reconocerlo. Otros, sin embargo, hemos sido testigos de lo descalabrado y podríamos presentar su lista completa. Para quienes hayan obtenido lucro, la práctica de ese modelo durante estos años habrá sido una oportunidad incontinente y, en cambio, sus efectos para la naturaleza, el territorio y los paisajes carentes de protección definida se pueden resumir como un visible quebranto. En cualquier caso, ese patrón en ejercicio al menos ya durante un decenio ha sido prioritariamente un patrón agresivo de actuación en la economía territorial, y evidentemente no un modelo de decidida acción cultural ni ambiental en ese mismo territorio. Tal vez han encontrado lo que buscaban, mover dinero, aunque hayan roto muchos cristales en su galope por el camino. Si buscásemos otra cosa basada en el valor cualitativo de la montaña es seguro que hubieran sido preferibles otros conceptos, distintos objetivos, diferentes métodos.

No es lo mismo un lugar que otro. Todos los lugares tienen su valor, función y sentido, pero son individuos geográficos diversos y no poseen las mismas calidades. A estas alturas de la vida en mi oficio de geógrafo he visto muchos paisajes naturales y unas cuantas montañas, y esa mirada profesional, a la que sumo siempre otra afectiva pero a la que ahora no recurro, me dice con claridad que el Pirineo aragonés es uno de los mejores medios y paisajes de cordillera que haya recorrido y estudiado. Sabiendo esto es mucho más enojoso ver cómo la aplicación del modelo imperante durante el último decenio, posiblemente tan lucrativo pero igualmente tan ciego para los valores ambientales y culturales, se ha llevado por delante tantas cosas que estimaba, porque objetivamente eran estimables. El Pirineo se merecía y requiere hoy otro trato. No se puede actuar en lugares así sin dar la talla, no se pueden aplicar los instrumentos burdos que se han utilizado ni conducir los procesos territoriales de cualquier modo para exclusivos fines rentabilistas, con orejeras para todo lo demás, jugando con el valor del suelo como si tal suelo fuera indiferente o similar al de un arrabal o al de un polígono urbano. No se puede actuar en lugar tan valioso en la cultura y la naturaleza del modo tosco en que se ha hecho, pues ni el paisaje es sólo territorio ni el territorio es sólo solar, ni este gran paisaje es, como se ha pretendido, meramente un gran solar.


Y es que un decenio es mucho tiempo. Incluso puede arrastrar otro peligro: tal vez las nuevas generaciones no conozcan ni puedan evocar los valores naturales, culturales y paisajísticos que los de cierta edad hemos visto disiparse en ese lapso de tiempo reconfigurador y, por lo tanto, no echen de menos lo que se ha ido y piensen que el Pirineo es o ha sido siempre como ahora lo ven y viven, porque las fotos sepias no son referencia completa. Oír además a los que podemos dar testimonio puede tomarse como una tabarra. Lo sé y no quiero caer en ello. Es preciso, pues, mirar hacia delante.

Sin embargo, todo indica que, pese a la terquedad de algunos políticos, gestores y promotores, este ciclo, que parecía una espiral sin límite, ha muerto. Pese a quienes quieren reactivarlo para proseguir su rendimiento, es un ciclo extinguido porque sus circunstancias externas se han hecho jirones. Es decir, que podemos o mejor debemos iniciar otro camino y no sólo distinto, sino opuesto, porque si fuera semejante podría ser hasta peor, ya que en ese trayecto que hemos experimentado no hay límite para lo nocivo. Pues, claro está, también es posible una ruta mejor, un modelo diferente, de mayor entidad y sustancia, que renazca de la negación de obstinarse en volver a los fracasos de esta política territorial, por supuesto en los órdenes natural y cultural, que han sido tan manifiestos que ellos mismos muestran que ese camino se acabó, pero también en los urbanísticos, ostensible por ejemplo en las colonias cerradas o en el balneario con despidos.


Las palabras básicas que me permiten cualificar este modelo nuevo en el que debemos entrar son las de respeto, equilibrio y compatibilidad. Pero primero es preciso conocer. Si se actúa desde la ignorancia y sólo desde la estrategia es imposible aspirar a una política noble. Es preciso saber lo que realmente es el Pirineo y es necesario actuar para que sus valores se guarden y aviven. Además, siempre habrá un conocedor libre en algún bosque o alguna cima que evaluará con derecho propio el nivel de quienes proyectan, deciden y ejecutan, viendo ajustes y desajustes con las calidades de los lugares, que quizá aquellos desconocen. Y pensará, tal vez en contra de lo que éstos dan por supuesto, que el suelo no es sólo solar, que los ríos no son meros canales, ni los busques exclusivamente madera, ni los prados nada más que futuras pistas de patinaje, ni los viejos pueblos espacio reedificable, ni que los dueños de los territorios son también, ni mucho menos, los amos de los paisajes. Porque los paisajes no tiene dueños. Y como afortunadamente queda mucho Pirineo sin Aramón, aún querrá preservar su tranquilidad y sus formas sosegadas, sus silencios y soledades, sus más escondidos lugares, limitando lo perturbado y garantizando lo que debería ser imperturbable.

Por tanto: propongamos un ciclo nuevo de respeto. Una voluntad de política de montaña desde la perspectiva de la naturaleza y la cultura, compatible con la prosperidad que nace de la unión de inteligencia y trabajo, nutrida de lo arraigado, en una montaña tratada como montaña, con todos sus valores y sus más equilibradas posibilidades. Propongamos una fase nueva de compatibilidades entre desarrollo, sociedad, naturaleza, cultura y paisaje, que rectifique los errores del trivial tratamiento periurbano que hemos soportado. Si diversos lugares del campo español están pasando de producir alimentos y materias primas a espacios de ocio urbano, aparte de no tratarse de una ley incontestable, tampoco es el único modo de conducirlo llenar los valles de cemento y de asfalto.


*El autor. Valladolid, 1937. Eduardo Martínez de Pisón es geógrafo, catedrático, investigador de las montañas, en especial el Pirineo. Premio Nacional de Medio Ambiente.

Propuestas para que los senderos contribuyan al desarrollo rural sostenible 11 DE DICIEMBRE DÍA INTERNACIONAL DE LAS MONTAÑAS


Desde la FEDME conmemoran el Día Internacional de las Montañas difundiendo el documento de compromisos y de recomendaciones emanado del Área de Accesos y Naturaleza.

Al igual que en los últimos años, en la FEDME conmemora el Día Internacional de las Montañas difundiendo un documento de compromisos o de recomendaciones emanado del Área de Accesos y Naturaleza. En este año 2009 se ha celebrado el V Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña. En él, federativos y gestores medioambientales han aprobado un documento sobre “Senderismo y Desarrollo Rural” que contiene, en uno de sus capítulos, una serie de propuestas que orientarán la actuación de quienes desean potenciar el desarrollo rural mediante redes de senderos señalizados. Sirva su difusión como conmemoración del Día Internacional de las Montañas de 2009.


Propuestas para que los senderos contribuyan al desarrollo rural sostenible

La articulación de una red de senderos homogénea en los niveles local, autonómico, estatal e internacional, contribuye de forma eficiente y sostenible al desarrollo rural. De cara a futuras actuaciones, se pueden realizar las siguientes propuestas:

1. Planificar la red de senderos contemplando la estructura de poblaciones de la zona, las comunicaciones y los transportes públicos, así como el necesario mantenimiento que garantice la continuidad del recorrido. Una adecuada planificación y ordenación con las oportunas estrategias de información contribuye a la redistribución y encauzamiento de grupos.

2. Recuperar caminos tradicionales precisa investigar la documentación histórica e inventariarlos, involucrar a los vecinos, entidades locales, organizaciones sociales y empresas, formar equipos multidisciplinares que añadan las distintas perspectivas y atender con rigor las cuestiones de propiedad. Se promoverá la sensibilización de los usuarios sobre la importancia del patrimonio público recuperado, para que sean parte activa a través de campañas o acciones de voluntariado.

3. Construir la red de senderos priorizando la seguridad del senderista, la calidad y la homogeneidad de la señalización con el conjunto de la red estatal, adoptando diseños que sean compatibles con la conservación del patrimonio natural y respetuosos con el paisaje. Es inseparable de la señalización de senderos su divulgación y la realización de controles de calidad.

4. Integrar la recuperación del camino en el contexto de la red viaria supramunicipal. Así los senderos recuperan la tradición de comunicar pueblos, valles y regiones, permitiendo redescubrir las vías históricas de conexión.

5. Difundir entre los senderistas un código de buenas prácticas basado en el respeto a los valores naturales y a la cultura tradicional.

6. Implicar a entidades vecinales y empresas turísticas de la zona para que compartan la iniciativa y los beneficios sociales y económicos, como garantía de futuro.

7. Potenciar la información sobre los senderos homologados en la estrategia de divulgación general de los espacios naturales protegidos y en las oficinas de información de las entidades locales. Todos los soportes divulgativos asociados a un sendero, en la medida de sus posibilidades, promoverán la sensibilización ambiental.

8. Diseñar con especial cuidado los proyectos de senderos en zonas frágiles o en las proximidades de bienes culturales sin protección, contemplando las posibles alternativas. Los protocolos de homologación de las federaciones tendrán en cuenta esta circunstancia.

9. Desarrollar preferentemente el proyecto de senderos homologados a través de la extensa red viaria de caminos públicos que se caracteriza por una utilización libre y gratuita.

10. Establecer marcos de coordinación en la ordenación de la red de senderos de un espacio natural protegido, para promover de forma racional y sostenible dicha red, evitando los impactos negativos sobre el medio y poniendo en valor los positivos. Será conveniente realizar estudios que permitan obtener mayor información sobre las frecuencias de paso y los impactos para establecer medidas correctoras y preventivas.

11. Promover mecanismos que enlacen los planes directores de senderos de la FEDME con las planificaciones y estrategias de las administraciones ambientales, turísticas y de desarrollo rural en las diferentes Comunidades Autónomas, para conseguir una mayor coherencia de acción a medio y largo plazo.

12. Impulsar allí donde sea posible por las características topográficas y técnicas la realización de senderos o tramos adaptados, de acceso universal y para personas con discapacidad.

Fuente: Comité Técnico de Accesos y Naturaleza de la FEDME.

martes, 8 de diciembre de 2009

Un apunte personal sobre la caza


Mis amigos cazadores saben que, aunque yo no cazo, no tengo nada en contra de la caza e incluso creo que es muy útil para el mantenimiento de casi todos los ecosistemas. Siempre, claro está, que la caza se practique respetando las leyes y las costumbres tradicionales de esa actividad.

Pues bien, durante estos días, ya en temporada de caza, he podido comprobar en mis paseos serranos que muy pocos cazadores parecen cumplir la obligación de retirar los cartuchos vacíos y los tacos. Al ser ambos de plástico, ya no son biodegradables y el efecto es malo para el medioambiente y para la belleza de esos parajes.

Si esa obligación se respeta en otros países, ¿por qué se observa tan poco en España?

Venga, amigos, un poco de generosidad con la naturaleza. Seguro que os alegraréis del mínimo esfuerzo que supone recoger los cartuchos y tacos, o por lo menos vuestros hijos y nietos os agradecerán que no les dejéis tanta basura inasimilable.

Tamarón.