Este sitio en la red pretende ser un lugar de encuentro entre cuantos nos preocupamos por el futuro de los parajes más notables de la naturaleza. Creemos posible conseguir un desarrollo sostenible. De todo eso queremos hablar los abajo firmantes (*), y también acoger en estas páginas virtuales los comentarios y opiniones de los interesados en estas comarcas castellanas. Así es que, amigos y amigas, entren en este sitio y lean y escriban sobre sus preocupaciones y esperanzas.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Un apunte personal sobre la caza: recordatorio


El año pasado hice éste comentario, pero no creo que lo hayan leído muchos de los cazadores que abandonan basura plástica, o sea, cartuchos vacíos y tacos. Así es que, ahí va otra vez mi comedido ruego:


Mis amigos cazadores saben que, aunque yo no cazo, no tengo nada en contra de la caza e incluso creo que es muy útil para el mantenimiento de casi todos los ecosistemas. Siempre, claro está, que la caza se practique respetando las leyes y las costumbres tradicionales de esa actividad.

Pues bien, durante estos días, ya en temporada de caza, he podido comprobar en mis paseos serranos que muy pocos cazadores parecen cumplir la obligación de retirar los cartuchos vacíos y los tacos. Al ser ambos de plástico, ya no son biodegradables y el efecto es malo para el medioambiente y para la belleza de esos parajes.

Si esa obligación se respeta en otros países, ¿por qué se observa tan poco en España?

Venga, amigos, un poco de generosidad con la naturaleza. Seguro que os alegraréis del mínimo esfuerzo que supone recoger los cartuchos y tacos, o por lo menos vuestros hijos y nietos os agradecerán que no les dejéis tanta basura inasimilable.

Y Feliz Año Nuevo.

Tamarón.


miércoles, 29 de diciembre de 2010

Más sobre la planta de aglomerado asfáltico de Arcones


Ayer, El Norte de Castilla publicaba la siguiente noticia relacionada con la ampliación de la cantera de Arcones, de la que nos hacíamos eco en la anterior entrada de esta bitácora:

El Foro Social denuncia la autorización de una planta de aglomerado asfáltico

El Foro Social de Segovia ha presentado un recurso de alzada contra el acuerdo de la Comisión Territorial de Urbanismo de Segovia, del pasado 15 de octubre, por el que se autoriza la construcción de una planta para aglomerado asfáltico con carácter temporal en la gravera Lomillo Raso, situada en el término municipal de Arcones, promovida por Segoviana de Pórfidos S.A.

La autorización se solicitó para acometer unas obras de refuerzo de la carretera N-110 próximas a la planta, de las que desde el Foro de Segovia aseguran no tener noticias. Además, indican que, según la normativa urbanística de Arcones, los usos industriales, entre los que se encuentra la mencionada planta, están prohibidos, «tal y como informa la propia Comisión de Urbanismo, que concede la autorización porque cuenta con un informe favorable de la Dirección General del Medio Natural».

El Foro Social de Segovia destaca que el primer informe de Medio Ambiente «sobre una actividad prohibida por un plan de urbanismo en el Parque Natural de la Sierra de Guadarrama haya sido paradójicamente favorable a la instalación de usos industriales, por aplicación de la normativa ambiental del parque».

Para el colectivo, «no es asumible que la creación de un parque natural y la aprobación del PORN permitan levantar la protección de su propio espacio, que continúa protegido por normas urbanísticas», lo que «va en contra del principio que obliga a la aplicación de la norma de mayor protección en materia ambiental».


Tamarón.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Ampliación de la cantera de Arcones para planta de aglomerado asfáltico en plena Red Natura 2000


Como publicábamos en el pasado Febrero en esta bitácora, el proyecto de ampliación de la cantera de Arcones para construir una planta de aglomerado asfáltico supone un grave impacto ambiental para la zona. Entonces fue SEO/Birdlife quien presentó alegaciones a dicho proyecto, pero no son los únicos que se oponen a este nuevo deterioro en la falda de la Sierra.

 Hoy hace justo un año, un grupo de vecinos de Arcones buscó apoyo a los pies del Acueducto, reuniendo cerca de 400 firmas e informando a los interesados de la situación, como recoge ésta noticia publicada en El Adelantado:


Pocos días después, Ecologistas en Acción advertía en una nota de prensa de la ilegalidad de la gravera, por encontrarse en un área protegida:


Y, al mismo tiempo, los vecinos de Arcones y la Asociación de Montaña San Miguel, de la misma localidad, insistían en la oposición y presentaban respectivas alegaciones al proyecto:



Ya en Junio, El Adelantado publicaba esta breve noticia:

Proyectan ubicar una nueva planta de aglomerado

Un grupo de vecinos de Arcones han advertido de la propuesta de una empresa para instalar temporalmente una planta de fabricación de aglomerado asfáltico en el municipio. De acuerdo con el anuncio oficial publicado en el Bocyl, la planta se ubicará donde estuvo la gravera Lomillo Raso número 187. Los vecinos han solicitado a través de un comunicado, que la adminitración vigile la preservación del lugar, que se encuentra en un espacio natural y en suelo rústico. Además señalan que la futura industria no guarda la distancia mínima de 2.000 metros al núcleo urbano que dicta la legislación.

Y por último, el pasado 9 de Diciembre, en una también breve noticia, el mismo periódico informaba del recurso presentado por Ecologistas en Acción:

Los ecologistas presentan un recurso sobre una planta de asfalto

Ecologistas en Acción de Segovia ha presentado un recurso de alzada contra el acuerdo de la Comisión Territorial de Urbanismo de Segovia del 15 de octubre de 2010 por el que se autoriza la construcción de una planta para aglomerado asfáltico con carácter temporal en la gravera “Lomillo Raso”, en Arcones, promovida por la empresa Segoviana de Pórfidos Sociedad Anónima.
La fabricación de aglomerado asfáltico había sido solicitada para acometer unas obras de refuerzo de la carretera N-110 próximas a la planta, de las que Ecologistas en Acción afirma no tener noticia de su adjudicación hasta la fecha.


La cantera que actualmente existe en Arcones está ubicada en zonas protegidas, declaradas ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves), LIC (Lugar de Interés Comunitario), y el área por donde se pretende ampliar la gravera aparece incluida en el Plan de Protección del Águila Imperial. Todas ellas están dentro de la Red Natura 2000. 
Por cierto, cabría preguntarse si la reciente declaración del Parque Natural Sierra Norte de Guadarrama no añadirá otro motivo  de ilegalidad a los ya citados.


Tamarón.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Horrores


Artículo de Antonio Sáenz de Miera publicado ayer, 8 de Diciembre, en ABC:


Existe una fundación que se dedica a identificar y premiar diez horrores y diez buenas prácticas en Madrid. No deja de sorprendernos el increíble número de fundaciones que surgen y la variedad de temas a los que se dedican. Nos gustarán más o menos, pero, esto es, en sí mismo, un buen síntoma de la vitalidad de nuestra sociedad. Fijarse en los horrores y en las buenas prácticas me parede una idea feliz para empezar a retratarnos por lo que somos realmente. El problema surgirá cuando unos consideren un horror lo que otros sólo vean como una buena práctica. Y viceversa. Pero por algún lado habrá que empezar.

Me sorprendió cuando leí el veredicto del jurado en esta convocatoria, que el número uno de los horrores haya recaído en un acontecimiento que yo creía ya afortunadamente caducado: el de la subida de la Vuelta Ciclista a España a una cumbre del Guadarrama. Me había propuesto no volver a hablar de ese asunto malhadado y de tan ingrato recuerdo, pero no tengo más remedio que reconocer que el hecho de que esta fundación le haya dado, ya a toro pasado, el Premio Gordo de los horrores me ha llenado de satisfacción.

¿Se habrán enterado los de la Comunidad, me pregunté al leer la noticia? Dije que no iba a volver a hablar de vueltas ciclistas, ni del circo que se montó en uno de los lugares más simbólicos de la Sierra, y aquí me tienen, erre que erre. Me lo han puesto en bandeja los amigos de esta fundación. Soy incorregible. Aquello fue, se mire por donde se mire, un horror. Sé que los horrores, es decir, todo aquello que hiere ferozmente nuestra sensibilidad y nuestra inteligencia, nos llaman más la atención, tienen mejor prensa que las buenas prácticas. Quiero creer, también, que de los horrores se aprende. No volvamos a caer en ellos.


Antonio Sáenz de Miera.

martes, 30 de noviembre de 2010

Problemas en la educación secundaria de pueblos de La Sierra


A ver si es verdad que de una vez  las autoridades dejan de impedir a los padres y alumnos de  Pedraza, Navafría, Aldealengua de Pedraza y Gallegos escoger el centro educativo que deseen. Esta situación llena de incertidumbre y de frustraciones ha durado demasiado y ha causado grandes disgustos a muchas familias de la comarca. Ya es hora de que se resuelva.

Para leer lo que sobre este asunto publicó el Adelantado de Segovia el pasado domingo 28 de Noviembre, pinche en este enlace:


En fín, esperemos que acierten quienes creen que el asunto está en vías de solución.

Tamarón.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Doscientos años de soledad


Reproducimos el artículo de Antonio Sáenz de Miera publicado hoy en ABC:


Fuimos muchos lo que acudimos la semana pasada a la librería Desnivel para acompañar a Eduardo Martínez de Pisón y Sebastián Álvaro en la presentación «El Sentimiento de la Montaña», cuidadosa reedición de una obra ya clásica sobre la evolución cultural del alpinismo desde que se iniciara la conquista de los Alpes hace ya doscientos años.
 
Se trata de un relato ameno y bien documentado de los éxitos y las conquistas, pero también de los sufrimientos y los fracasos, que han ido marcando el avance del hombre hacia las alturas en todos los continentes. Es una invitación a la aventura, a la superación, al disfrute pleno del paisaje y de la naturaleza. No es un libro únicamente para alpinistas o grandes montañeros. Es más, tengo la impresión de que a quienes puede interesar de forma especial es a nosotros, simples senderistas, y a tantos otros que no hemos tenido la posibilidad ni la suerte de sentir «la emoción que se logra al recorrer una arista de nieve, con el vacío vertiginoso a los pies o al alcanzar la cima de una alta montaña». Sin haberlos vivido, podemos llegar a atisbar en las páginas de esta obra apasionante, esos momentos infinitos de la arista y la cumbre y compartir con Martínez de Pisón y Álvaro «El sentimiento de la Montaña».
 
La presentación del libro fue un canto a las montañas, a los valores morales, al riesgo, a la naturaleza, a la solidaridad y al compañerismo. Se habló del hombre y de la vida por encima de las ruindades y las preocupaciones que, inevitablemente, nos agobian y nos condicionan en las llanuras de la existencia. Evocamos con los autores esos «doscientos años de soledad» durante los cuales un puñado de montañeros ha tratado de llegar, a través de las cumbres, al fondo del alma humana.
 
 
Antonio Sáenz de Miera.
 
 

jueves, 11 de noviembre de 2010

Marina y los 20 millones de votos


Artículo de Antonio Sáenz de Miera publicado el lunes 8 de noviembre en ABC:


La gran sorpresa de las recientes elecciones brasileñas la dio Marina Da Silva, la candidata ecologista que fue ministra de Medio Ambiente en uno de los gobiernos de Lula. Contra todo pronóstico, logró el apoyo de nada menos que 20 millones de brasileños. El éxito de Marina trastocó el panorama político brasileño, polarizado entre el PT de Lula y la socialdemocracia de Serra, e impidió que Rouseff lograra la mayoría absoluta en la primera vuelta, algo que se daba por hecho en las encuestas.

Marina hizo política de su conflicto con el PT y con Lula cuando salió del gobierno a causa de su defensa a ultranza de la conservación de la Amazonía. Entonces, luchó a fondo y perdió. Tuvo que presentar la dimisión porque el gigante al que se enfrentaba era muy superior al del poder político al que ella representaba. Ahora parece que aquella supuesta derrota se ha convertido en su principal capital político. Durante la campaña electoral Marina ha transmitido un mensaje ético y ecológico que ha calado en los 20 millones de brasileños que han votado a su pequeño partido, poco conocido y de recursos muy limitados. Ha logrado mostrar una nueva forma de hacer política y ha sabido proponer un modelo diferente de crecimiento.

Desde hace tiempo, nos parece que existe una relación casi imposible entre la conservación del medio ambiente y las elecciones en los sistemas democráticos. Normalmente, los candidatos y el electorado reculan cuando llega la hora de alcanzar el poder y, más aún, de ejecutar las políticas a las que se comprometieron. Pero no siempre tiene por qué ser así. El esfuerzo y la sabiduría de Marina lo demuestran. Ella ha sabido competir electoralmente con dos pesos pesados de la política brasileña con un mensaje puramente medioambientalista. Es bueno que sea así: la Amazonía necesita votos.


Antonio Sáenz de Miera.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Acerca de los parques eólicos


En España se están colocando parques eólicos en sitios muy inapropiados e incluso ilegales: dentro de la Red Natura 2000 o alrededor de paisajes monumentales como Uclés o las crestas montañosas cerca de Ávila. Mientras tanto, las mismas empresas hacen gala de talante ilustrado y verde en otros países. En los Estados Unidos, según un reciente artículo en la publicación ecologista The Nature Conservancy, Iberdrola Renewables aplaude con entusiasmo un plan que, en efecto, parece sensato: hacer mapas de todos los Estados Unidos, que superpongan las zonas de más viento con las zonas más necesitadas de proteger la naturaleza, para escoger los lugares donde menos daño hagan estos parques eólicos. ¿Por qué no muestran igual actitud en España? Diríase que aquí ni las oenegés ecologistas ni los gobiernos regionales o nacionales se muestran exigentes frente a los intereses económicos, con tal de que sean "renovables".

Como la lógica no abunda, ante cualquier reparo que se oponga a la proliferación de los parques eólicos mal emplazados se contesta con la acusación de que toda crítica se debe a quienes están en contra de las energías limpias y renovables. Hay que seguir insistiendo en que los parques eólicos, como las instalaciones solares, y de hecho cualquier forma de generación de electricidad, deben estar situados en lugares adecuados, y de ningún modo es lugar adecuado la bahía de Santander o el último refugio del urogallo en León o las zonas de migraciones de aves. En otros países la opinión pública ha reaccionado contra la evidente contaminación visual, sonora e incluso lumínica que producen los parques eólicos y la tendencia es a colocarlos lejos de la costa.

Para evitar los abusos, casi todos irreparables, debería bastar con que se aplicasen las leyes, puesto que existe un poderoso arsenal normativo para impedir ilegalidades tan palmarias como ésta. Pero en España no faltan leyes, sino voluntad de aplicarlas. Cuando ni siquiera algunas sentencias firmes del Tribunal Supremo se ejecutan, ¿qué cabe esperar? Tan sólo la opinión pública expresándose con determinación y pidiendo eco en los medios informativos podría convencer a los poderes políticos de que perderían votos dejando cometer irregularidades, a los poderes económicos de que a la larga perderían dinero y a la nación española de que la belleza del paisaje también es un activo económico, aunque sólo sea para atraer turismo de calidad. Todo lo demás –razonar sobre deberes históricos de conservar las raíces culturales y naturales de nuestro país– interesa a muy poca gente. Pero incluso eso habrá que argumentarlo, aunque sólo sea en aplicación del melancólico y tenaz principio de “por mí que no quede”.


(Artículo del Marqués de Tamarón publicado en la revista HISPANIA NOSTRA, Nº 1, Septiembre de 2010)


Postdata: Este artículo lo escribí hace tiempo pero tardó en publicarse y acaba de salir ahora. Por eso no aparece mencionada la barbaridad que se pretende hacer en el piedemonte del Guadarrama segoviano, erigiendo una muralla de 225 molinos de 100 metros de altura cada uno. Sobre este torvo empeño encontrarán mucha información en la bitácora  Guadarrama sin molinos.


Tamarón.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

EL LOBO EN EL GUADARRAMA: EL RETORNO DE UN MITO

Cae la fronda encarrujada

de los centenarios pobos

que al rigor de la invernada

vieran antaño a los lobos

bajar al pueblo en manada


Enrique de Mesa

“Otoño en la sierra”

El Silencio de la Cartuja (1916)

Es bien sabido que entre todas las especies de la fauna salvaje del hemisferio norte ninguna ha tenido para el hombre un componente mítico y emocional tan marcado como el lobo. Objeto de fabulaciones y leyendas en muchas culturas desde la más remota antigüedad, causa de temores y supersticiones que llegaron a obligar antaño a los habitantes de las montañas del noroeste de nuestro país a la adopción de más de setenta expresiones distintas para evitar nombrarlo, la figura simbólica del lobo está hoy más que nunca en la mente y en los labios de los ciudadanos de algunos países de Europa y Norteamérica. Y es que el mito ancestral del depredador más temido por el hombre en todos los tiempos parece hoy resurgir con fuerza a causa de las tensiones sociales que está motivando la expansión de sus poblaciones tras su casi total desaparición en los países más desarrollados, extinción de la que se libró in extremis al refugiarse las últimas manadas en las montañas más apartadas hasta que el reciente y pujante movimiento conservacionista le ha otorgado una última oportunidad de supervivencia.

Así ha ocurrido en Estados Unidos, donde el lobo gris, tras su desaparición en los albores de la década de los 30 del pasado siglo, vuelve a poblar el Parque Nacional de Yellowstone y otras zonas de las Montañas Rocosas, lo que está siendo causa de serios conflictos y agrios debates políticos. Lo mismo ha ocurrido en Francia, que vio desaparecer sus últimos lobos alrededor de 1925, y en donde algunos ejemplares procedentes de los Apeninos italianos se establecieron en 1992 en el Parque Nacional del Mercantour, en los Alpes Marítimos. Después de años de ataques al ganado, el gobierno francés ha tenido que crear una comisión parlamentaria para intentar poner paz entre los ganaderos de ovino, un sector que ha perdido la mitad de las explotaciones en veinte años, y las asociaciones ecologistas, que han recogido miles de firmas en defensa del lobo. Otro claro ejemplo lo encontramos en Alemania, donde el lobo desapareció hacia 1860, y que hoy cuenta con algunas manadas repartidas por los estados de Hesse y Baja Sajonia tras la aparición en 1998 de unos pocos ejemplares procedentes de Polonia. Contra todas las previsiones, aquí el lobo se está extendiendo a través de una de las redes de carreteras y autovías más densas del mundo, llegando incluso a transitar por los bosques que rodean la ciudad de Berlín.

Nuestro país, por supuesto, no ha sido ajeno a la generalizada expansión de la especie ni tampoco a los conflictos que ésta trae siempre consigo. Considerado en España hasta hace apenas cuarenta años como una dañina alimaña, por cuyo exterminio la administración del Estado concedía premios en metálico, el cambio de sensibilidad hacia el lobo se produjo gracias a la labor divulgativa impagable de Félix Rodríguez de la Fuente, que logró que la Ley de Caza de 1970 lo librara de esta mísera condición y lo catalogara como especie cinegética, y a la atención científica de varios naturalistas pioneros que orientaron sus trabajos en el mismo sentido, como José Antonio Valverde, Jesús Garzón, Ramón Grande del Brío, Carlos Sanz y algunos otros.

Un proceso natural apasionante

A comienzos de la década de los 70 las perspectivas para la conservación del lobo ibérico eran de todo menos halagüeñas. El tradicional y mortífero uso de la estricnina para librar de alimañas los montes de nuestro país había dejado a nuestros últimos lobos, apenas unos pocos centenares, recluidos en algunos pequeños reductos de las montañas del norte de la península y en unos pocos enclaves de Sierra Morena. Pero la nueva y creciente actitud de respeto hacia la especie, unida al abandono del medio rural y al espectacular aumento de algunas de sus presas habituales, como corzos, venados y jabalíes, marcó providencialmente el punto de inflexión en su inminente y en apariencia inexorable proceso de extinción, y ya a principios de los 80 la evolución de las poblaciones de lobo mostraba una clara tendencia expansiva hacia el sur y hacia el este del territorio peninsular.



Macho adulto de lobo ibérico (Canis lupus signatus)

Foto: Juan Carlos Blanco


Los primeros episodios de este proceso natural apasionante que constituye hoy día el lento pero generalizado regreso del lobo a muchas de las montañas de las que fue expulsado en el pasado los podemos situar a finales de los 70 y principios de los 80 del siglo XX, cuando algunas manadas procedentes de la zamorana sierra de la Culebra se establecieron en los montes Torozos, entre Palencia y Valladolid. Mediada esta última década, las poblaciones residuales que quedaban en las montañas de Asturias y Cantabria ya habían experimentado un claro crecimiento y empezaban a extenderse hacia las comarcas aledañas a la costa. Las siguientes etapas de este proceso de recolonización muestran la extraordinaria capacidad de recuperación de la especie.

A finales de los 80 las escasas manadas que hasta hacía pocos años poblaban las montañas burgalesas ya se habían extendido hasta el sur del País Vasco y recolonizaban las sierras riojanas y sorianas de Cameros, Cebollera y la Demanda. Por estos mismos años el lobo comenzó a poblar un nuevo hábitat, muy diferente al que venía ocupando hasta entonces en las zonas montañosas del norte: las inabarcables tierras de pan llevar que se extienden por las provincias de León, Zamora, Burgos, Palencia y Valladolid. A comienzos de los 90 cruzó el Duero. Hacia 1995 circularon rumores sobre su aparición en las provincias de Ávila y Segovia, y poco después, a principios del siglo XXI, la presencia de esta especie era ya estable en la zona comprendida entre las localidades segovianas de Coca, Cantalejo y Riaza. Por fin, tras una ausencia de más de medio siglo, el lobo había regresado, aunque tímidamente, a las sierras de Ayllón, Gredos y Guadarrama.


El lobo en el Guadarrama

Al día de hoy el lobo está ya prácticamente establecido en algunas zonas del piedemonte septentrional del Guadarrama, transitando por las laderas y las cumbres de Somosierra, los montes Carpetanos y la Mujer Muerta, y como ocurre siempre en todas las regiones donde el depredador reaparece tras muchos años de ausencia sus correrías están causando una gran alarma social. Desde el año 2003 El Adelantado de Segovia ha publicado más de cincuenta noticias sobre la presencia de lobos y sus ataques a los rebaños de ovino y vacuno de la provincia, algunos de ellos ocurridos en localidades de la Vera de la Sierra como La Losa, Cerezo de Arriba, Torrecaballeros y Cabanillas del Monte. Es en esta última localidad donde nuestro amigo Rodrigo Peñalosa, propietario del antiguo esquileo mejor conservado de toda la sierra y heredero entusiasta de la secular tradición ganadera de los marqueses de Lozoya, ha sufrido en menos de un año tres espectaculares «lobadas» en las que ha perdido más de sesenta ovejas.

En la vertiente madrileña el lobo también está recorriendo cada vez más regularmente la sierra del Rincón y las laderas septentrionales del valle de Lozoya, y es de esperar que muy pronto extenderá sus áreas de campeo a la Cuerda Larga y a otras zonas de la sierra. Aquí, la presencia del lobo podría solucionar de forma natural el problema que actualmente está planteando la superpoblación de cabras monteses, que tienen que ser capturadas y trasladadas a otros lugares ante la oposición rotunda de las asociaciones ecologistas a la caza selectiva. En lo que respecta al territorio de la Comunidad de Madrid, la acertada y recomendable contención informativa que hasta ahora parece imperar en este lado de la sierra sólo nos ha permitido conocer de forma oficiosa algunos ataques al ganado y dos muertes de ejemplares, uno de forma furtiva y otro por atropello.

Ternero muerto y devorado por los lobos al pie de la Mujer Muerta (Segovia) en enero de 2009

Foto: Asociación Segoviana de Amigos de las Cañadas / Fernando Vázquez

No por esperado, el retorno del lobo a la sierra de Guadarrama deja de ser una de las mejores noticias para todos los que nos preocupamos por el futuro de estas montañas, las más amenazadas de nuestro país. Ha llegado, además, en un momento esperanzador: en vísperas de hacerse realidad la ya casi centenaria aspiración de su declaración como parque nacional. Pero no conviene echar todavía las campanas al vuelo ya que, con toda seguridad, este regreso va a traer consigo los mismos conflictos que se están produciendo en todas las regiones donde el gran depredador vuelve por sus fueros. El lobo, pese a la creencia casi generalizada de que sólo prospera en los territorios más apartados y salvajes del planeta, es capaz de vivir casi en cualquier lugar donde se lo permitamos, incluso en los alrededores de las grandes ciudades. Es fácil suponer, por ello, que la pugna entre las posturas tradicionalmente enfrentadas de los ganaderos, los cazadores y las asociaciones ecologistas será la que determine el grado de tolerancia con que le recibamos y, por lo tanto, también las zonas de nuestra sierra donde queramos que viva.



Los montes Carpetanos desde las inmediaciones del puerto de Malagosto, un paisaje en el que se vuelve a escuchar el aullido del lobo

Foto: Julio Vías

Un acuerdo sobre el lobo

Según el magnífico y exhaustivo estudio de los biólogos Juan Carlos Blanco y Yolanda Cortés, sin duda el mejor trabajo de investigación llevado a cabo hasta el momento sobre el lobo ibérico, en la sierra de Guadarrama se dan las condiciones teóricas ideales para que se produzcan conflictos de elevada intensidad, al coincidir allí los intereses de los ganaderos y los cazadores con los de miles de personas amantes de la naturaleza y la montaña procedentes de Madrid1. Conseguir el equilibrio entre la visión pragmática y utilitaria de los unos con la romántica e idealizada de los otros va a resultar una tarea muy difícil para las administraciones responsables de gestionar una especie tan conflictiva. Y las espadas ya están en alto a raíz de la reciente aprobación del Plan de Gestión del Lobo de la Junta de Castilla y León, al que algunas asociaciones ecologistas ya han tachado de contemporizador en exceso con las demandas de los cazadores. Sea como sea, y a pesar de su próxima declaración como espacio protegido, lo cierto es que el plan ha catalogado toda la comarca de la sierra segoviana como zona destinada a un máximo aprovechamiento cinegético de la especie con el fin de mantener una mínima densidad en su población.

El futuro del lobo en el Guadarrama va a depender de que se alcance un amplio acuerdo entre los sectores sociales afectados por su presencia y de que se adopten actitudes flexibles, imprescindibles para templar los ánimos y rebajar unas tensiones que suelen desatarse de forma virulenta y totalmente desproporcionada con la magnitud económica real de los daños causados. Exigirá a los grupos ecologistas más batalladores poner buena cara ante la realización de batidas cuando los daños producidos al ganado superen el límite admisible, teniendo así en consideración la sensibilidad de los ganaderos que explotan sus cabañas de ovino o vacuno en régimen extensivo, un sector olvidado y mucho más amenazado que el mismo lobo, al que lamentablemente no le queda otro futuro que reconvertirse o sencillamente desaparecer cuando se acaben las subvenciones europeas. Forzará a los ganaderos a adaptarse a la presencia de tan incómodo vecino y a tomar medidas de seguridad frente a sus ataques, como recuperar el empleo de mastines bien adiestrados en la querencia al ganado e instalar cercados eléctricos, que están dando muy buenos resultados en algunas zonas del norte de la península. Obligará a los cazadores y a los miles de usuarios de la sierra procedentes de la ciudad a respetar las áreas de cría de la especie. Y sobre todo, exigirá a los responsables autonómicos generalizar y agilizar al máximo el pago de indemnizaciones por los daños causados al ganado, tomar medidas serias para luchar contra la caza furtiva del lobo, y gestionar de forma respetuosa con el futuro espacio protegido la insospechada fuente de recursos turísticos que traerá consigo el regreso de un animal cada vez más idealizado por la sociedad urbana. Será fundamental también abordar una política de infraestructuras que evite efectos barrera para la fauna, como supondría el hipotético desdoblamiento de la carretera N-110, que recorre todo el piedemonte segoviano de la sierra.

La utilización de mastines para vigilar los rebaños se vuelve a imponer entre los ganaderos del piedemonte segoviano de la sierra. Hato de ovejas en Santo Domingo de Pirón (Segovia)

Foto: Julio Vías

Con el regreso del lobo, el Guadarrama recobra no sólo una parte importante de su biodiversidad perdida; recupera también de forma tangible un símbolo que nunca ha dejado de estar presente en la vieja toponimia, en las tradiciones pastoriles, en la literatura... Para los que recorremos habitualmente sus cumbres en solitario la sierra parece transfigurarse de repente en una montaña más seria, capaz ya de depararnos la sensación intensa de lo salvaje simplemente por la posibilidad de escuchar, a la luz del sol poniente que precede a la noche, el aullido intemporal y atávico del lobo. Una emoción parecida a la que sintió Constancio Bernaldo de Quirós hace más de un siglo en una de sus primeras excursiones por la sierra, en la que nos describía las alturas de Peñalara a la luz crepuscular del “sol de los lobos”, hermosa expresión con la que los pastores del Guadarrama se referían a la hora a partir de la cual el gran depredador de las montañas ibéricas dejaba oír su llamada y emprendía al caer la noche sus correrías sangrientas: «La imaginación nos trasladaba a los crepúsculos invernales bajo la cumbre de la Peña Lara, cuando nieblas espesas la envuelven y las águilas se retiran a sus peñas doradas por el sol rojizo de los lobos, y la fiera hambrienta recorre a grandes pasos la sierra castañeando los dientes, mientras los animales de sangre fría yacen amodorrados bajo el suelo en la quieta esperanza de la primavera»2.

textos de Julio Vías


Publicado en la revista Peñalara nº 527. I trimestre de 2009


Citas
1 JUAN CARLOS BLANCO Y YOLANDA CORTÉS. Ecología, censos, percepción y evolución del lobo en España: Análisis de un conflicto. SECEM. Málaga, 2001.

2 CONSTANCIO BERNALDO DE QUIRÓS. Peñalara. Viuda de Rodríguez Serra. Madrid, 1905. pp. 18-19.


martes, 2 de noviembre de 2010

CUMBRES NACIONALES

La última maniobra política con respecto al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama resulta, cuanto menos, bastante llamativa. Se lleva tiempo denunciando por parte de diversos sectores madrileños preocupados por esta sierra que el parque va a ser sólo un espacio protegido de cumbres, dejando aparte zonas clave de la misma. Pues bien, esta queja se ha convertido, por obra y gracia del Gobierno Regional, en nombre oficial: Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama. Es como si se dijera: Cumbres, sí, ¿pasa algo? o cualquier otro tipo de reafirmación chulesca muy acorde con el estilo de algunos representantes políticos regionales.

 

En realidad, esta fijación por las cumbres viene dado desde la otra vertiente —la segoviana, donde nunca han tenido claro esto del Parque Nacional: esa figura “infame” bajo la cual, “no nos van a dejar hacer nada”. En todo caso, Castilla y León nunca ha prometido otra cosa; de hecho, han introducido lo de “nacional” superando fuertes presiones de un sector de población evidentemente desinformado de lo que significa tener un espacio protegido de este calado en su entorno. En el lado madrileño existe, sin embargo, cierta sensación de estafa. La primera redacción del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales ofreció 34.500 has., pasando actualmente a menos de 20.000. ¿Cuáles pueden ser las razones de este recorte?

La coartada más obvia era la existencia de explotaciones forestales en el Pinar de los Belgas, al igual que en el lado segoviano se explota el gran bosque de Valsaín o Navafría. La ley de parques nacionales dice que se prohibirá la pesca deportiva, la caza deportiva y comercial, así como la tala con fines comerciales y que, en caso de existir dichas actividades en el momento de la declaración, las administraciones competentes adoptarán las medidas precisas para su eliminación; pero, tal como se expone en el último documento conjunto (orden 2320/2010) de la dos comunidades:

La Ley 5/2007 (de la Red de Parques Nacionales) establece la posibilidad de mantener aquellas explotaciones de recursos naturales o agrarios que sean compatibles con el logro de los objetivos del Parque, se apoyen en derechos consolidados y constituyan una aportación reconocida de valores culturales o ecológicos no alterando los procesos naturales. Algo que cumplen estos pinares —hay que decirlo— brillantemente gestionados de forma muy sostenible, generalmente a base de métodos de entresaca.


El documento conjunto menciona también el Plan Director todavía vigente, donde: se considera compatibles los aprovechamientos y usos tradicionales practicados históricamente en los parques, que no supongan un impacto negativo significativo en los procesos ecológicos, por lo que podrán mantenerse, supeditados a la conservación de los valores naturales.

Entonces, ¿por qué se ha sacado el Pinar de los Belgas y Valsaín del Parque, salvo algunos retazos marginales de mayor altitud?


La única justificación encontrada en el documento dice que: “En algunas zonas, los límites del ámbito propuesto como Parque Nacional se ajustaron para reducir al máximo posible el número de kilómetros de carretera y de infraestructuras en su interior, lo que ha podido originar un cierto estrangulamiento territorial en algún punto”. Este argumento resulta muy poco convincente. Nadie pone en duda que lo ideal sería que un Parque Nacional no tuviera carreteras que lo atraviesen, pero en el caso de la Sierra de Guadarrama esto no es posible, como no es posible en muchos otros. Por lo tanto de lo que se trata es de conceder el título de Parque Nacional a las zonas más valiosas de nuestra geografía, haya o no carreteras. En caso contrario, parques como el del Teide quedaría restringido a más de la mitad de su superficie, Cabañeros quedaría partido por la mitad, Garajonay prácticamente anulado, y Sierra Nevada cercenado por dos sitios. No todos los PN tienen la suerte de Doñana u Ordesa, esto es evidente. Pero lo más grave de este argumento es que el posible Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama podría aumentar su superficie incluso sin abarcar tramos de carretera, es decir, la justificación del Parque de Cumbres suena a farsa, o una maniobra con intereses no reconocidos abiertamente.

¿Qué inconfesables intereses hay justo por debajo de las cumbres? podríamos preguntarnos. No son urbanísticos, evidentemente: En la inmediata zona periférica de protección no se puede urbanizar, por lo tanto, estos fortísimos intereses se centran en la “segunda periferia” del parque donde se sitúan los núcleos urbanos (zona de influencia socioeconómica o zona de transición según el PORN). En cuanto a la caza, queda claro que en un parque nacional la actividad cinegética esta prohibida, salvo el llamado control poblacional. En el documento conjunto se encuentra un buen y detallado estudio de unos pocos cotos de caza y zonas de caza controlada que se localizan, parcial o completamente, en el propio parque de cumbres, lo que da idea de que por debajo existen más. Aquí podría residir una buena razón para que el parque se quede en las cumbres, para no molestar a los propietarios de cotos. Hay, además, momentos en que el texto de esta orden desprende una autojustificación con respecto a que el Parque Nacional no va a dañar los intereses cinegéticos:


Por lo tanto, el cinegético es un aprovechamiento a extinguir, dada su incompatibilidad con la figura de Parque Nacional. No obstante, en varios cotos de caza esta limitación apenas tendrá efecto porque o bien se encuentran en la zona de Reserva Natural del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, donde la caza no está permitida salvo por motivos de investigación, conservación o gestión, o bien tienen un bajo porcentaje de su superficie dentro del territorio que se propone como Parque Nacional. Con respecto a las Zonas de Caza Controlada, en la mayor parte de ellas ya no está permitida la caza por encontrarse dentro de un espacio protegido por lo que tampoco se verán excesivamente afectadas por la nueva regulación.

Otros intereses están localizados en las estaciones de esquí, que ahora quedan fuera, no sólo del propio parque como zonas especiales (PORN), sino incluso de la Zona Periférica de Protección. Se pierde así, al menos de momento, mientras no se redacte un Plan Rector de Uso y Gestión, una serie de limitaciones que se redactaron en el PORN y que no aparecen en el nuevo documento, para contener el desarrollo del los entornos del Puerto de Navacerrada y Valdesquí (llamadas zonas especiales).


En justicia, hay que admitir que la propia ley del parque dice que: en la superficie propuesta para incluir en un parque nacional no puede existir suelo susceptible de transformación urbanística ni suelo urbanizado. Siendo esta última limitación rigurosa en exceso, ya que en parques como Picos de Europa existen pequeñas aldeas dentro de su territorio, y tanto desmantelarlas como redelimitar para dejarlas fuera sería una auténtica barbaridad. El mismo plan director de 1999(todavía vigente, pero anterior a la ley) precisa que no se debe incluir núcleos urbanos habitados en su interior, salvo casos excepcionales debidamente justificados, por eso el equipo redactor del PORN incluyó esas dos zonas especiales en las estaciones de esquí y una zona de asentamientos tradicionales en El Paular, dentro del Parque Nacional, y siempre basándose en los criterios zonificadores del plan director.

La decisión de crear un parque de cumbres crea, por otro lado, un escenario casi absurdo de representatividad de hábitats, algunos de los cuales son emblemáticos dentro de la cliserie ecosistémica de montaña. Sólo el hábitat de matorrales supraforestales, pastizales de alta montaña, estepas leñosas de altura y cascajares está suficientemente representado, las grandes extensiones de pinar de Pino silvestre se quedan en poco mas de 9.000 hectáreas (3.350 ha en la Comunidad de Madrid y 5.695,60 ha en la Comunidad de Castila y León), cuando sólo en Madrid la extensión de los pinares, cuando el parque comprendía las 35.000 hectáreas anteriores, era de más de 10.000 ha. Patética es la representación del melojar, que crea unos espléndidos bosques de miles de hectáreas muy bien conservados en su piso bioclimático en lugares como el Valle del Lozoya. En concreto, quedan 192,19 ha de robledales de Quercus pyrenaica (64,72 ha en la vertiente sur madrileña y 127,47 ha en la vertiente norte), por no hablar de los valiosísimas dehesas cercadas de fresno, que desde un inicio se han dejado para ser generalmente pasto, no del ganado, sino de la especulación urbanística.

Todos estos espacios quedarán como zona periférica de protección, otra farsa conceptual, ya que es desde los núcleos urbanos desde donde debemos proteger la naturaleza, evitando que éstos se suban por las laderas o invadan las dehesas de fresno. Establecer la protección periférica en suelo no urbanizable protegido hacia otro SNUP en altura (situado en el Parque Nacional) es una tomadura de pelo, esta protección debería estar limitando el desarrollo de suelo urbanizable para “acolchonar” todo el protegido.

Dice el documento conjunto que el Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama tendrá como objetivos conservacionistas: Conservar la integridad de sus valores naturales, en particular los sistemas naturales españoles presentes en el mismo y que justifican su declaración como Parque Nacional por su representatividad: matorrales supraforestales, pastizales de alta montaña, estepas leñosas de altura y cascajares; pinares, sabinares y enebrales; robledales, hayedos y abedulares; quejigares y melojares; encinares, carrascales, alcornocales y acebuchales; cursos de agua y bosques de ribera; humedales y lagunas de alta montaña; formas de relieve y elementos geológicos singulares de montaña y alta montaña; sistemas naturales singulares de origen glaciar y periglaciar. Lo de “conservar la integridad de los valores naturales” de pinares, ¿sabinares?, melojares y encinares suena, sinceramente, a broma.

Otro párrafo que no tiene desperdicio es éste: Según el informe sobre Parques Nacionales (Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, 2008) se debe mejorar la representatividad de los bosques subesclerófilos marcescentes submediterráneos, incorporando quejigares (Quercus faginea) y melojares (Quercus pyrenaica) en la región mediterránea. Por tanto, la Sierra de Guadarrama mejoraría la representatividad en la Red de Parques Nacionales de este sistema natural con la incorporación de 192,19 ha de melojar.

¡192,19 hectáreas de melojar!: ésta es la superficie de un pueblo de unos 3.000 habitantes.

Por último, mencionar el diseño de los propios límites de parque, donde entre las estrecheces cimeras se observa, en ambos extremos del eje axial de la sierra, como ésta se expande más por lado segoviano que por el madrileño. Resulta difícil concebir por qué, más allá del Puerto de Navafría, las vertientes cimeras de Segovia son más “nacionales” que las madrileñas, o por qué la vertiente de Gudillos es mejor que la de Los Molinos-Guadarrama, donde se encuentran sitios tan entrañables como la Peña del Arcipreste de Hita, declarada Sitio Natural de Interés Nacional en 1930 (pero no de interés del Parque Nacional). En cuanto a la gran bolsa que entra en pleno corazón de la Pedriza, privándola a ésta de ser Parque Nacional en su zona baja a base de retorcer la línea divisoria de éste hasta extremos inconcebibles, es también digna de mención.

En definitiva, habrá que esperar a trámites posteriores, documento conjunto definitivo tras el periodo de tres meses de alegaciones, su exposición en el parlamento nacional y, sobre todo, el posterior Plan Rector de uso y Gestión, para saber que parque vamos a tener. Mientras tanto, el larguísimo proceso de creación de este Parque Nacional está suponiendo, de momento, un desmantelamiento paulatino y continuo de la protección de la Sierra de Guadarrama.


Alvaro Blázquez Jimenez     octubre 2010

miércoles, 27 de octubre de 2010

Sobre la propuesta del Parque del Guadarrama

Nuestro compañero Paco Cantó ha hecho un gran trabajo de análisis y comentario de la Propuesta del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama. Quizá nadie hasta ahora ha estudiado con tanto detenimiento la propuesta, así como sus antecedentes  y posibles consecuencias. Me parece justo y conveniente dar a conocer el fruto de este estudio y reflexión. Así es que, a continuación, reproduciremos las alegaciones que él presentará, y un resumen de su argumento.
 Pero antes conviene recordar dos cosas. En primer lugar, que las alegaciones que presentará Paco Cantó constituyen una opinión personal, por muy fundamentada y documentada que esté. Eso quiere decir que se puede estar de acuerdo en mucho pero no en todo, o sí estarlo por completo, o en nada. Pero, insisto, merecerá siempre la pena estudiar este texto antes de hacer las propias alegaciones, o incluso si no se van a hacer pero se desea tener una opinión seria de este asunto.
Y la segunda observación, con la que me consta que el propio Paco Cantó está de acuerdo: habrá que sopesar si pidiendo el máximo no se corre el riesgo de derribar el proyecto entero. Incluso cabe suponer que más de un partido político -por no decir todos- se alegrarían de tener una excusa para archivar para siempre el proyecto del Parque de Guadarrama, el cual, en mi opinión, los  políticos de todo color no ven como una manera de ganar votos.

Tamarón.

A continuación, la introducción y los textos de Paco Cantó:

La propuesta de PN tiene muchas carencias y tal vez la mejor estrategia sería pedir una corrección integra o en su conjunto, pues en verdad parece realizada con desgana, pero como eso está claro que no lo asumirán, y además ello supondría el volver a empezar después de más de 10 años de trámites, aplicando cierto animo efectivo o más bien practico, por mi parte me lo he trabajado un poco mas y he intentado ver si se puede optimizar con algunas rectificaciones y aportaciones o al menos hacer ver a la ciudadanía y a los medios que esa propuesta es manifiestamente mejorable, demostrando que no se lo han tomado con el debido interés.
Posiblemente la intención es de que se la tiren atrás en el trámite estatal y/o parlamentario. Si bien con ello habrá que tener mucho cuidado pues al final lo querrán vender como que es el gobierno de la nación, o sea Zapatero, quien le quite a los madrileños y segovianos la posibilidad de tener un Parque Nacional.
En cierto modo mis alegaciones están elaboradas desde la perspectiva histórica, ambiental y montañera, pues esos son los ámbitos personales en los que mejor me manejo. El plazo de alegaciones acaba el día treinta de octubre, sin posibilidad de prórroga. Por mi parte y de la Federación Madrileña de Montañismo, esto será más o menos lo que vamos a presentar.


Paco Cantó Portillo.


RESUMEN DE LAS ALEGACIONES A LA PROPUESTA DEL


PARQUE NACIONAL DE LAS CUMBRES DE LA SIERRA DE GUADARRAMA



La Sierra de Guadarrama cumple de forma sobrada con los requisitos, que la actual Ley 5/2007 de Parques Nacionales, exige para la creación de un Parque Nacional. En todo caso se echa en falta una ley regional, en Madrid, de Espacios Naturales Protegidos, que regule la figura de P. Nacional.

La propuesta analizada reduce el Parque Nacional a un "parque de cumbres", que no protege de modo suficiente la Sierra de Guadarrama e incumple algunos aspectos de esa Ley de Parques Nacionales, por la delimitación indefinida, exigua e irregular de su extensión y posibilitar con ello, algunos usos mercantilistas y especulativos, incompatibles con la protección del Medio Ambiente.

Se detecta mucha descoordinación y desequilibrio entre la propuesta de la Comunidad de Madrid con la propuesta de la Junta de Castilla y León.

El ámbito general de la propuesta es a todas luces insuficiente. En concreto se detectan ciertas carencias de contenido y valores a incorporar en los límites propuestos como zonas de máxima protección (zmp) del PN.

Se debe añadir a la zona de máxima protección del PN, los afloramientos calizos contiguos al Pantano de Pinilla, por su margen Sur, en el término de Pinilla del Valle llegando a Lozoya del Valle, por la presencia de endemismos, y por los yacimientos paleontológicos allí existentes. Igualmente el sabinar de El Chaparral, en Lozoya del Valle. Extender la zona de máxima protección del PN, hasta el Puerto de Canencia. Se deja fuera del PN un enclavado en La Pedriza, denominado la Solana de la Garganta, finca particular de ganadería extensiva y toda la orilla derecha del Rio Manzanares en la Garganta de La Camorza, con las cumbres y el macizo del mismo nombre, que se debería incorporar dentro de la zmp del PN.

También se ha dejado fuera de la zmp del PN uno de los lugares más emblemáticos de la Sierra, y que a principios del siglo XX fue uno de los motivos de su primer intento de declaración. Es el Monumento Natural de Interés Nacional de la Peña del Arcipreste de Hita, que debe incorporarse de modo amplio, con los pasos ancestrales de su entorno.

Por otra parte y hacia el noreste, debe ampliarse el PN de Madrid, al menos, hasta el Reajo Alto o el Lomo Gordo e incorporar el monumento natural de la cascada del Chorro de San Mames y sus aledaños, ubicado en monte de UP y a poco más de un km de los limites mencionados.

Se echan también en falta, los bosques y dehesas que conforman un todo con las cumbres, según los más elementales conocimientos de ecología y el funcionamiento básico e interactivo de los ecosistemas, por tanto y de modo general se debería procurar bajar la cota de protección al menos en torno a los 1.300 ó 1.500 msnm, teniendo además en cuenta que gran parte de esos territorios están ya bajo la tutela diversas figuras (LIC, ZEPA) de la Red Natura y de la directiva “Hábitats” de la UE, que deberán asumirse y desarrollare con plenitud en breve.



Además estas equiparaciones serian casi en su totalidad sobre terrenos públicos.

Solicitud de reintegración de nuevo, como zonas especiales a ordenar dentro del PN, según el PORN original, de las áreas de esquí, del Pto de Navacerrada y Valdesqui, retiradas de la propuesta original y anulación de las excepciones mencionadas en 7.1.4 Uso público y recreativo, pág. 165, 2º párrafo. Planificar un verdadero Parque Deportivo de Montaña y Nieve, de bajo impacto ambiental y sostenible. Impedir la realización de espectáculos deportivos o de otra índole que comporten concentraciones de masas

Se han relegado de la clasificación como “usos tradicionales”, los deportes del montañismo y el senderismo. Por tanto y como ortodoxa continuidad de los primigenios postulados de estas indiscutibles actividades tradicionales del montañismo y el senderismo, consideramos necesario reconocer a las mismas como tales, a la par que como inestimable instrumento de colaboración para la adecuada consecución de los objetivos de este Parque Nacional, esperando estar así mismo debidamente considerados y representados en los órganos de gestión y participación.

Se debe pedir la declaración de Utilidad pública e interés social y a todos los efectos, las actuaciones, para la consecución de los objetivos establecidos en la presente propuesta y su futura ley.

Relativa ausencia de estudios en profundidad de los usos y recursos, de algunas zonas.

Falta de informaciones validas y concluyentes, en la mayoría de los apartados.

Ausencia de la definición o proposición de las figuras de gestión, coordinación y participación pública. Faltan partidas para la participación pública, acciones de restauración ambiental y desafección de infraestructuras.

Falta de mención específica del derecho de tanteo y retracto.

Faltan propuestas, con descripción y articulación de medidas de mitigación y corrección ambiental.

Falta de una evaluación integral y un plan de ordenación de sendas, caminos, pistas, etc.

Faltan medidas y programas para favorecer el aumento de la propiedad pública en el Parque Nacional y en su Zona Periférica de Protección.

Se han modificado los resultados apartando la propuesta presentada, en gran manera, de las investigaciones, datos reflejados y recomendaciones del PORN original de la zona madrileña. Se observa gran falta de coordinación entre las dos regiones.

Falta la reseña de los primeros antecedentes proteccionistas de esta Sierra y la mención de las figuras de los Sitios Naturales y Monumento Natural de Interés Nacional

Se mencionan documentos que no se han publicado.

Los límites geográficos de la propuesta son indefinidos y del todo insuficientes.

Se detectan de modo repetido algunas incorrecciones en los límites aportados por CyL pues en ocasiones no se siguen las lindes de la Región, (hojas 2, 5, 6, 8 y 9) pudiendo inducir a errores.

Se requiere una detallada descripción, física y geográfica del recorrido de esos límites, marcando el máximo posible de puntos de referencia y coordenadas, aportando cotas, con topónimos conocidos y bien localizados, para certificar con detalle ese deslinde.

Falta la relación, al PORN, de alegaciones admitidas o denegadas y su motivación. Se hace mención a las alegaciones recibidas, algunas con su detalle y tipología, pero sin ponderar debidamente y no se especifica cuáles y cuantas se han aceptado o el porqué han sido recogidas o se han rechazado.

 
ALEGACIONES PRESENTADAS

En relación a la Propuesta de declaración del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama en el ámbito de la Comunidad de Madrid, sometido a información pública mediante Orden 2320/2010, de 20 de julio, de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. Publicado el viernes 30 de julio de 2010 en el B.O.C.M. Núm. 181 y del CONTENIDO DE LA PROPUESTA OBTENIDO DE LAS PÁGINAS DE LA CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE, VIVIENDA Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO DE LA COMUNIDAD DE MADRID


http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_InfPractica_FA&cid=1142606411860&idTema=1109265601034&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura&segmento=1&sm=1 AL DÍA DE LA FECHA DE ESTE DOCUMENTO

ALEGA:

A. SOBRE EL OBJETO DE LA PROPUESTA (Declaración del Parque Nacional)

ADECUACIÓN DE LA FIGURA DE PROTECCIÓN

Argumento:

La figura propuesta parece ser la más idónea y adecuada, en tanto en cuanto se afecta a dos comunidades autónomas, por su extensión y dado que hay valores de interés nacional en su contenido y continente, dejando muy claro y desde el principio que la Sierra de Guadarrama cumple de forma sobrada con los requisitos, que la actual Ley 5/2007 de Parques Nacionales, exige para la creación de un Parque Nacional. En todo caso se echa en falta una ley regional, en Madrid, de Espacios Naturales Protegidos.

Si bien, la propuesta analizada reduce el Parque Nacional a un "parque de cumbres", que no protege de modo suficiente la Sierra de Guadarrama e incumple algunos aspectos de esa Ley de Parques Nacionales, por la delimitación indefinida, exigua e irregular de su extensión y posibilitar con ello, algunos usos mercantilistas y especulativos, incompatibles con la protección del Medio Ambiente

Asimismo y de modo especial se detecta mucha descoordinación y desequilibrio entre la propuesta de la Comunidad de Madrid con la propuesta de la Junta de Castilla y León. Son muchas esas disfunciones y sólo como muestra se puede observar la diferente denominación de las zonas complementarias que se definen y su regulación o contenidos.

También, y aunque puede no ser el motivo principal de esta propuesta, se echa en falta la mención o proposición como borrador, de las posibles formulas de gestión, la estructura administrativa, la composición y reglamento de la junta rectora o patronato, y sobre todo, si ello se hará de modo independiente por cada comunidad autónoma o en su conjunto, etc. Falta también una propuesta de articulado que sirviera de pauta para la elaboración de la Ley.

ÁMBITO DEL PARQUE NACIONAL

Argumento:

El ámbito general de la propuesta es a todas luces insuficiente, no se entiende la cicatería al perfilar las delimitaciones pues se dejan fuera puntos de alto interés ambiental y zonas de innegables valores, como son dehesas y pastos comunales ancestrales, a muy poca distancia de los limites propuestos y estando además en terrenos y montes públicos gestionados por la Administración Regional o los Ayuntamientos, por lo que su incorporación no debería ser en absoluto conflictiva o suponer coste alguno.

De modo óptimo y además, se debería incorporar por el sur y dentro de la Comunidad de Madrid, la Sierra de Hoyo de Manzanares y el Monte del Pardo, que ya en varias ocasiones se catalogaron como posible Parque Nacional. Asimismo en su límite sur-oeste, habría que incluir el valle de Cuelgamuros, los Pinares de Abantos, La Herrería de El Escorial y Las Machotas. Al menos y como mínimo, todos los montes declarados de utilidad y propiedad pública (estatal, autonómica o municipal) se deberían integrar de modo automático en la zona de máxima protección de este PN. Al respecto no es válida la premisa de que un PN, no debe ser cruzado por grandes infraestructuras, pues la única seria la A 6 que al estar en su cruce por esta Sierra bajo túneles, sobradamente se ha demostrado la permeabilidad de esas zonas, además de garantizadas y constatadas las migraciones naturales de las especies.

En todo caso el ámbito idóneo de un adecuado parque nacional de estas características debería abarcar todo el Sistema Central, con zonas núcleo en las sierras de Guadarrama, Gredos y Ayllón, en su integridad y la creación de corredores biológicos, mediante vías pecuarias y cauces fluviales, que formen un verdadero conjunto ambiental, con garantía suficiente para la supervivencia de la valiosa biodiversidad que contienen, con los paisajes y los ecosistemas que las conforman.

Por otra parte y ya más en concreto se detectan ciertas carencias de contenido y valores a incorporar en los límites propuestos como zonas de máxima protección del PN, pues se han dejado fuera diversos territorios donde existen de modo consolidado especies protegidas y monumentos naturales, como cascadas y otros valores de alto interés paisajístico (Chorrera de San Mamés, Chorrera de Mojonavalle, etc.). Si bien la mayoría se ubica en la ZPP, es insuficiente en cuanto a protección preventiva, y además todos estos puntos de interés se enmarcan en Montes de Utilidad Pública, por lo que costaría muy poco ampliar los limites para su incorporación plena.

Se propone añadir e integrar en la zona de máxima protección del PN, todas las áreas, colindantes y a menos de 5 kilómetros del PN, donde esté detectada cría, nidificación o hábitat permanente de especies protegidas tanto de fauna como de flora, contempladas en las legislaciones vigentes de rango europeo, nacional y autonómico. Se han dejado fuera, áreas de nidificación de buitres o águilas, y masas de vegetación protegida, como el Sabinar de Lozoya o diversos bosques de abedules, tejos y acebos de Canencia, Rascafría, Alameda del Valle, Pinilla del Valle, Lozoya y varios municipios de Segovia.

Sin duda hay que añadir la zona de máxima protección del PN, los afloramientos calizos contiguos al Pantano de Pinilla, por su margen Sur, en el término de Pinilla del Valle llegando a Lozoya del Valle, por la presencia de endemismos como el Erodium paularensis, y por los yacimientos paleontológicos allí existentes. Igualmente el sabinar de Juniperus thurifera de El Chaparral, en Lozoya del Valle.

Asimismo en las cercanías de Rascafría se han de añadir, por sus valores paisajísticos y por las especies vegetales y animales protegidas allí presentes (como Ulmus glabra, Sorbus latifolia, Taxus baccata, Prunus padus, Prunus mahaleb, Betula alba, Rosa villosa, Viburnum opulus, Corylus avellana, Ilex aquifolium,…), todo el curso, afluentes y márgenes de los arroyos Artiñuelo, Santa María (El Paular) Valhondillo (Barondillo), Aguilón y Santa Ana, y los accesos a las cascadas del Purgatorio, las tejedas de esos arroyos, e igualmente se han de incluir las escasas turberas y zonas encharcadas que aún existen en el fondo del Valle del Lozoya, (como las de la Umbría del Rincón de los Condenados y Casa de la Horca...).

También por la Sierra de la Morcuera se debe extender la zona de máxima protección del PN, hasta el Puerto de Canencia; y se han de incluir los enclaves al Norte del Puerto de Canencia: curso y márgenes de los arroyos del Sestil del Maíllo, Chorreras y Estepares, con los tejos (Taxus baccata), acebos (Ilex aquifolium) y serbales (Sorbus aucuparia) allí existentes, el abedular y bosque de álamos temblones (Populus tremula) y la fresneda de Fraxinus excelsior, casi todas ellas especies protegidas por la legislación e incluidas en el Catálogo Regional, estando declarados como Árboles Singulares muchos ejemplares allí existentes.

Por otra parte se deja fuera del PN un enclavado en La Pedriza, denominado la Solana de la Garganta, finca particular de ganadería extensiva, que se debería incorporar dentro de la zona de máxima protección del PN, para garantizar la existencia y dar la adecuada continuidad a los ecosistemas de esa zona natural. Además se observa que toda la orilla derecha del Río Manzanares en la Garganta de La Camorza, con las cumbres y el macizo del mismo nombre, también se dejan fuera de la zona del PN, de modo inexplicable, pues en la actualidad son zonas de máxima protección (A2) del actual Parque Regional, montes de UP y que ya estaban protegidas con el antiguo Parque Natural creado en 1979.

Pero posiblemente lo más grave y la más destacada de esas ausencias, es que se ha dejado fuera de la zona de máxima protección del PN uno de los lugares más emblemáticos de la Sierra, y que a principios del siglo XX fue uno de los motivos de su primer intento de declaración. Es ni más ni menos que el Monumento Natural de Interés Nacional de la Peña del Arcipreste de Hita, declarada así en los años 30, figura entonces ya de máxima protección, equiparable salvo por la extensión, a un PN, de reconocido valor natural y cultural desde hace casi un siglo. Además se debería incorporar el histórico paso medieval de La Tablada, muy cercano al monumento mencionado y si acaso llegar hasta el Puerto del León o al menos a la Peña de la Sevillana. Todo se ha dejado en la confusa ZPP, sin saber cuál será su destino y recalificación final. El PN en Madrid, plano 6 de la propuesta, sólo llega hasta el Collado de Gibraltar y Cerro del Mostajo, al pie de La Peñota.

Es curioso que sin embargo CyL, si lleva los límites del PN, en su vertiente, hasta dicho puerto ancestral, llamado de la Tablada o del Arcipreste de Hita, plano 2 de la JCyL, denotando un mayor conocimiento del territorio. Además, en esa misma zona, existen numerosos restos de las fortificaciones de la última guerra, que también deberían ser motivo de la más estricta conservación y puesta en valor, por motivos históricos.

También hay carencias del ámbito englobado, de igual modo, en la zonificación de estas propuestas de su zona noreste, mapa 9 de CyL. Nos encontramos que por la vertiente norte se alcanza el puerto de la Linera como ZPP y hasta el Monte de la Muela y el Reajo Alto como PN.

Sin embargo en la vertiente sur, mapa 2 de Madrid, se llega a poco más del Lomo Gordo, como ZPP, debiendo llegar de modo equilibrado y equiparado con CyL, al Pto. de la Linera. También por la cara sur, se delimita el PN sólo hasta el Pto de Navafría, mapa 1, debiendo ampliarse el PN de Madrid, al menos, hasta el mencionado Reajo Alto o el Lomo Gordo e incorporar el monumento natural de la cascada del Chorro de San Mamés y sus aledaños, ubicado en monte de UP y a poco más de un km de los límites mencionados.

Destacar, sobre todo, que casi todas esas ampliaciones solicitadas, son para concertar y coordinar mejor los límites en ambas vertientes, asuntos nada menores, dado que al tiempo simplificara la ordenación y los usos, evitando posibles confusiones y disfunciones en la gestión cotidiana. Además estas equiparaciones serían en su mayoría sobre terrenos públicos de igual o similar condición que la mayoría del territorio incluido en el Parque Nacional.

En todo caso y lo que más apena al detectar estos olvidos, es la duda que entra sobre la sensibilidad y conocimiento de este espacio natural y sus valores, de quienes han sido los responsables de la fórmula y delimitación de todo ello. Da por tanto la impresión de que otras muchas carencias se ocultan, pues con los medios, recursos y tiempo, a nuestro alcance, es imposible conocer con detalle todo lo dejado fuera.

En suma que esa denominación de “cumbres”, no es baladí, y se echan también en falta, los bosques y dehesas que conforman un todo con las cumbres, según los más elementales conocimientos de ecología y el funcionamiento básico e interactivo de los ecosistemas, por tanto y de modo general se debería procurar bajar la cota de protección al menos en torno a los 1.300 ó 1.500 msnm, teniendo además en cuenta que gran parte de esos territorios están ya bajo la tutela diversas figuras (LIC, ZEPA) de la Red Natura y de la directiva “Hábitats” de la UE, que deberán asumirse y desarrollare con plenitud en breve.

ÁMBITO DE LA ZONA PERIFÉRICA DE PROTECCIÓN

Argumento:

La Zona Periférica de Protección es también insuficiente, pues debería abarcar como mínimo al completo y de modo íntegro los límites de todas las zonas no urbanizadas en la actualidad de los términos municipales, que estén dentro del parque nacional, pues si no será imposible cumplir con rigor el objeto principal de la misma, y no se garantiza adecuadamente la necesaria franja de amortiguación de impactos, como zona tampón, o de posible expansión futura de las áreas protegidas, preceptiva según la normativa estatal de Parques Nacionales.

No se definen con claridad las características y criterios de las zonas de PN y ZPP y sobre esta última es muy escaso e insuficiente lo que se menciona sobre su grado protección, pues sólo se hace en referencia al PORN, cuya vigencia puede estar caducada en el momento que se concluya el proceso de declaración del PN, por tanto se debe trasponer de modo integro en esta propuesta para la futura ley.

Todo ello acarrea gran confusión y vaguedad, al no mencionarse tampoco nada de cómo se van desarrollar las demás figuras complementarias de protección de ámbito regional que se mencionan en el PORN y la posible superposición o apoyo de las mismas con el PN y la ZPP, que al ser de rango autonómico ya se podían haber declarado desde hace mucho tiempo, en señal de buena voluntad, buen hacer y correcto ejercicio de las responsabilidades y competencias regionales.

De modo general se deberían incluir todas las zonas protegidas por las actuales figuras y normativas de Parque Regional, LIC, ZEPA, etc., para que se incorporen a la zona de máxima protección del PN. Pero también y como ZPP, de modo especial hay que añadir todos los picos, roquedos y canchales de la Sierra de La Cabrera: El Mojón, Cancho Gordo, El Tormo, Pico de la Miel, Cabeza Mala, El Espaldar y Las Cabreras: toda esta sierra es un lugar de importancia geológica, paisajística y con especies protegidas vegetales (Quercus suber, Arbutus unedo) y de avifauna. Ha de incluirse el cornetal de Pistacea terebinthus, situado en parte de sus laderas (es el bosquete más relevante de esta especie en toda la Comunidad de Madrid). La protección de la Sierra de la Cabrera ha de abarcar no sólo en el municipio del mismo nombre, sino ha de extenderse al otro lado de la autopista A1 y carretera N1, al Este del Puerto de la Miel, para incluir sus estribaciones en el término municipal de El Berrueco (cerros “Las Cabreras”).

De igual modo en la ZPP se deben incorporar Cuelgamuros, garantizando la no ampliación de instalaciones turístico-culturales y viviendas allí existentes, tanto por sus características paisajísticas e históricas, como por la especies presentes de forma natural y protegidas por la legislación de la Comunidad de Madrid: tejos (Taxus baccata), guillomos (Amelanchier ovalis), alcornoques (Quercus suber), madroños (Arbutus unedo, con poblaciones silvestres anteriores a la construcción del monumento funerario, además de otros plantados), piruétano (Pyrus bourgeana), maíllo (Malus sylvestris), cerezo silvestre (Prunus avium) y serbal de cazadores (Sorbus aucuparia), junto a tros de interés, como el arraclán (Frangula alnus), en los canchales por encima del embalse del Boquerón.

En continuidad con ello en la ZPP, habria que incluir El Monte Abantos y La Herrería, en San Lorenzo de El Escorial, y las zonas naturales contiguas del término de Guadarrama. En el caso de La Herrería, la protección ha de incluir como mínimo, la finca de El Castañar y las cumbres de Las Machotas y el canchal granítico que cae hacia el casco urbano de Zarzalejo, con los ejemplares centenarios de Castanea sativa existentes en ambas vertientes. Esa Zona se ha de extender, también por el Suroeste además de para incluir los afloramientos graníticos de las estribaciones y cumbres de Las Machotas, El Fraile, Puerto de La Cruz Verde (con las manchas de melojar aún existentes en las cercanías: en la ladera de El Fraile hacia Zarzalejo, en la finca de El Valle y en La Cereda) y Cerro de San Benito, continuando hasta las estribaciones de la Sierra de La Almenara (El Portacho y su sabinar relicto de Juniperus thurifera, especie protegida por la Comunidad de Madrid), permitiendo así una conexión con el LIC de los Ríos Cofio y Alberche y ZEPA de los Encinares Ríos Cofio y Alberche. Las Dehesas de Navalquejigo y Fuentelámparas (situadas en Zarzalejo/Fresnedillas de la Oliva/Robledo de Chavela) y la Dehesa de Fuentevieja (éstas ya en el LIC y ZEPA antedichos) deberían contar también con una figura de protección anexa y complementaria, en especial considerando la presencia de especies vegetales protegidas como Pyrus bourgeana o Quercus suber (en Fresnedillas de la Oliva se encuentran bosquetes y alcornoques muy longevos) o de interés como Pistacea terebinthus.

También la ZPP debe incorporar, por motivos de protección del paisaje fluvial y de los flujos de agua, todos los cauces temporales o permanentes y en concreto hasta incluir los lavajos y charcas todas las dehesas de robles, fresnos y encinas, existentes en la Sierra de Guadarrama.

Se deben tomar, comprometer y difundir las medidas oportunas para que de ningún modo los actuales espacios naturales protegidos y sus zonificaciones, puedan ser mermados en calidad, continuidad, extensión y grado de protección, tanto dentro del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama, como en cualquiera de las figuras de protección complementaria, contempladas en el PORN.

Se detectan en diversos puntos, como en lo ya mencionado, que esto no va a ser así e inquietan sobre manera esas posibles mermas. En especial, también preocupa el entorno de los embalses, laminas de agua, cauces y del Monte de El Pardo, espacios que se deberían incorporar en parte como áreas de máxima protección o al menos como ZPP, de algún modo.

Solicitud de reintegración de nuevo, como zonas especiales a ordenar dentro del PN, según el PORN original, de las áreas de esquí, del Pto de Navacerrada y Valdesqui, retiradas de la propuesta original y anulación de las excepciones mencionadas en 7.1.4 Uso público y recreativo, pág. 165, 2º párrafo.

Incorporar de nuevo dichas zonas a la ZPP o como zona tampón, para su restauración ambiental y desafección gradual al objeto de impedir claramente, ampliaciones encubiertas o directas, conexiones, uniones y obras superfluas de las estaciones de esquí, ni siquiera bajo el eufemismo de “ejecución de instalaciones mínimas que permitan la gestión coordinada de ambas estaciones si por motivos medioambientales, como disminuir la presión antrópica debida a los accesos, o por motivos de seguridad o protección ciudadana fuese necesario. …/… Para ello, en el ámbito territorial de esta propuesta, podrá establecerse una franja de 150 m de anchura como máximo, paralela a la divisoria entre las Comunidades de Madrid y Castilla y León para, en el caso de que fuera necesario, ubicar las instalaciones de conexión de ambas estaciones”. (7.1.4 Uso público y recreativo, pág. 165, 2º párrafo).

Se debe promover de modo inequívoco la demolición de todos los volúmenes obsoletos que no estén integrados o no tengan usos sostenibles. Eliminación gradual en función de la caducidad de las concesiones y no renovación de las que no sean sostenibles y estén integradas de verdad. Planificar un verdadero Parque Deportivo de Montaña y Nieve, de bajo impacto ambiental y sostenible, verdaderamente autofinanciado, en función de las posibilidades reales, pero dejando de lado el favor dado hasta ahora a la demanda incontrolada y al mercantilismo. Realizar una intensa repoblación forestal del entorno. Reordenación y restauración de pistas y senderos. Contención de la erosión. Mitigación de las afecciones paisajísticas. Impedir la realización de espectáculos deportivos o de otra índole que comporten concentraciones de masas u otras actividades agresivas en zonas de alta fragilidad. Desmantelar el edificio de la estación repetidora de televisión y la actual carretera de acceso, cuando se dejen de usar para sus fines originales, reversión y cancelación de todas las concesiones, a la mayor brevedad posible, restaurando los espacios ocupados a su estado natural anterior.

Está demostrada la nula rentabilidad de todas estas instalaciones y las graves afecciones ambientales que se generan, que en absoluto compensan los hipotéticos benéficos. Sí que se pueden mantener unas instalaciones mínimas para el deporte, pero sin las agresivas y accesorias infraestructuras actuales. Debemos calcular, en todas las acciones humanas, pero de modo especial si se hacen en el medio natural, la “Huella Ecológica” y restar ese coste a esos ya ficticios de por sí “beneficios”.

Es muy chocante que en diversos capítulos se menciona la “desmantelación de la estación de esquí de Valcotos y su posterior restauración ambiental” y se alaba “constituye un ejemplo europeo de renaturalización de un espacio que se dedicó durante muchos años al esquí alpino”, (pág. 112, 3º párrafo, 5 Diagnóstico ecológico del estado de conservación de los sistemas naturales, en la pág., 132, 1º párrafo 5.8 sistemas naturales singulares y en 8.1 Estudios ambientales, pág. 187, 3º párrafo), pero luego no se propone aplicar lo mismo en casos similares o de mayor agresión ambiental y paisajística. Por tanto en el Pto de Navacerrada se debe aplicar el mismo modelo o similar, al aplicado con gran éxito en el Pto de Cotos.

Además esa zona de excepción, en la vertiente segoviana, se ha ampliado de modo innecesario hasta la línea del ferrocarril eléctrico, no teniendo ningún sentido salvo que se tenga previsto ampliar las infraestructuras de comunicación, algo muy grave, peligroso y totalmente innecesario.

Por otra parte la Ley 57/2007 de Parques Nacionales en su artículo 9, apartado d) establece: “La superficie del Parque Nacional se caracterizará por la continuidad territorial, entendida como ausencia de fragmentación de su superficie y de elementos de estrangulamiento territorial,…” Sin embargo la propuesta de declaración de Parque Nacional, al excluir las zonas mencionadas afectadas por las estaciones de esquí, especialmente con esas clausulas de conexión (apartado 3.2. h del PORN), puede provocarse el incumplimiento manifiesto del mencionado artículo.

SOBRE LA REGULACIÓN DE USOS ASOCIADA A LA DECLARACIÓN DEL PARQUE NACIONAL

Argumento:

En cuanto a la regulación de usos cabe destacar que en esta propuesta se han relegado de la clasificación como “usos tradicionales”, los deportes del montañismo y el senderismo, pues según el PORN original (4.4.8. Uso público y deportivo, 9…/… La práctica del montañismo tendrá la consideración, a los efectos del presente PORN, de uso tradicional en el ámbito de ordenación) se consideraban como tales. Algo innegable por sus más de 150 años de práctica en Europa y casi de 135 años en España y en Madrid. Ahora en la actual propuesta solo se hace mención a que son de bajo impacto, pero se retira ese reconocimiento de “tradicional”, lo cual puede devenir en restricciones o regulaciones abusivas que dificulten su práctica.

Los montañeros, por su especial proximidad al medio natural en su estado más puro, siempre han sido un sector de gran sensibilidad y conocimiento ambiental. Hace más de 150 años, cuando se crearon las primeras sociedades excursionistas en Europa, los pioneros de estas actividades, a la par que abriendo las montañas al conocimiento general, promovieron la conservación y la creación de los primeros espacios naturales protegidos de montaña. Desde 1857, año de fundación del Alpine Club en Londres, no han dejado de proliferar en Europa las sociedades dedicadas al estudio, al deporte y disfrute de la naturaleza, en los entornos de montaña, por su innegable atractivo y grandiosidad.

En España fueron constituidas en Barcelona en 1876 y 1878 las dos primeras entidades excursionistas, l'Associació Catalanista d'Excursions Científiques (ACEC) y l'Associació d'Excursions Catalana (AEC). También en 1876 se funda en Madrid la Institución Libre de Enseñanza, que entre sus muchas facetas desarrolla actividades de excursionismo por la Sierra de Guadarrama. Solo ya en 1881, Cossío, con 23 años de edad, fue nombrado Director de Excursiones de la Institución Libre de Enseñanza y en ese curso se hicieron 203 excursiones por la sierra de Guadarrama y 54 a poblaciones cercanas.

Pocos años después, en noviembre de 1886, en Madrid, y también por iniciativa de la Institución Libre de Enseñanza, diversas personas que realizaban con asiduidad excursiones a la cercana sierra, constituyen la Sociedad para el Estudio del Guadarrama, verdaderamente primer grupo excursionista madrileño como tal y también de modo específico dedicado al estudio y conservación del medio natural. Su objetivo estaba muy claro en la circular de constitución: "contra el vicio de nuestra cultura consistente en prescindir del examen directo de las cosas para hablar de ellas a base del testimonio ajeno, la nueva sociedad encarece el valor de la observación directa, y de ahí la importancia de las excursiones [...]", algo que no ha perdido nada de su vigencia. Podríamos considerar que es la primera entidad estudiosa de los factores ambientales de la sierra de Guadarrama y que realiza reivindicaciones proteccionistas con base científica, utilizando para ello y entre otras, las inestimables herramientas deportivas del montañismo y el senderismo en todas sus facetas, siendo el primer referente de la actual Federación Madrileña de Montañismo.

Ya en la actualidad, en septiembre de 1973, la Federación Castellana de Montañismo, funda una vocalía de medio ambiente denominada Comisión para la Defensa de la Montaña, que se destacó con diversas campañas reivindicativas y educativas, con denuncias para evitar graves actuaciones contra la naturaleza en Gredos, Valsaín y Cotos, además de promover y participar en la creación y gestión de los actuales espacios protegidos en la Sierra de Guadarrama.

Desde su origen, la actual Federación Madrileña de Montañismo, según se expone en el artículo 6º de sus estatutos, cuenta en su organigrama con una vocalía de Medio Ambiente, como órgano destacado de consulta, participación y actuación en sus materias de referencia e integrada plenamente en su equivalente estatal.

En concreto y además mencionar que los Estatutos de la Federación Madrileña de Montañismo (FMM), también establecen su competencia en algunas materias de referencia de esta propuesta de PN:

- Artículo 4º: “…/...La Federación Madrileña de Montañismo dispone de competencias en la protección del medio ambiente montañoso, divulgando y contribuyendo a su protección y conservación.../…”.

- Artículo 5º, punto 9, habla de los fines básicos de la Federación Madrileña de Montañismo:

“Realizar actividades de protección y defensa del ejercicio de los derechos de sus socios federados en el uso tradicional y racional del medio montañoso, compatibilizándose con la defensa y protección del medio natural donde se desarrolla”.

Asimismo, los Estatutos de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), en su artículo 2º indican: “Es objeto de la FEDME, como ente asociativo:

4. Trabajar y colaborar en la protección del medio natural con el objetivo prioritario de preservarlo de acciones que modifiquen su estado natural inicial, e intervenir ante los entes públicos y-o privados con responsabilidades y-o relacionados con estas cuestiones así como facilitar el acceso al medio natural a los deportistas para la práctica de los deportes de montaña y la escalada.”

Muestra del pleno respaldo estatutario, de que los montañeros no son simplemente deportistas, sino que concurren igualmente como conservacionistas e imprescindible instrumento colaborador con la ciencia, aspirando como premisa ética, a lograr la armonía entre el deporte y la conservación del medio natural.

También todo ello es demostrativo que el montañero, debido a la posición privilegiada que ocupa, entre los muy diferentes estratos de la sociedad y el medio natural, puede tener la visión más conjuntada de los problemas y las posibles soluciones de los mismos, con la inexcusable responsabilidad de comprometerse y actuar activamente en pro de la conservación de sus aéreas de campeo. Además siempre donde se encuentran de modo organizado los montañeros, existen como premisa, recursos materiales y medios humanos suficientes, ya sean parciales o exclusivos, dedicados al conocimiento, conservación y comunicación de los valores naturales de la montaña, actuando siempre de modo cooperativo, coordinado y consensuado, con todos los demás sectores y en especial con las Administraciones Publicas responsables.

En todo caso sabemos que esta propuesta de PN y el desarrollo de las figuras de protección complementaria que de su aplicación se deriven, nos imponen límites y los asumimos, siendo consecuentes con nuestra condición de montañeros como deportistas-conservacionistas y no deseando en ningún momento trato de favor que pueda conculcar los principios elementales y necesarios para la conservación del medio natural.

Por tanto y como ortodoxa continuidad de los primigenios postulados de estas indiscutibles actividades tradicionales del montañismo y el senderismo, consideramos necesario reconocer a las mismas como tradicionales a la par que como inestimable instrumento de colaboración para la adecuada consecución de los objetivos de este Parque Nacional, esperando estar así mismo debidamente considerados y representados en los órganos de gestión y participación que en su momento se formen.

Con respecto a la regulación de los demás usos, sólo resaltar que se debe mantener y favorecer, la ganadería extensiva en todas sus facetas, si bien siempre regulada en base a los adecuados estudios de la cabida de carga pastante y la adecuada interacción y compatibilidad con los demás herbívoros silvestres.

ACERCA DE LA TRAMITACIÓN ESTABLECIDA PARA LA DECLARACIÓN DEL PARQUE NACIONAL

Argumento:

Con referencia a la tramitación del PN, si bien y en apariencia parece que se ha realizado por los cauces reglamentarios, solo alegar que no se menciona, el cómo y porqué se ha dilatado tanto en su desarrollo y qué vicisitudes o pormenores lo han provocado y cómo lo justifican.

Nos consta que el primer documento o borrador sobre este tema se elaboró en 1999 y además se han manejado y conocido al menos tres versiones del PORN. Es muy posible que ningún ENP de España haya tenido un proceso tan lento, complejo y trastocado. El PN de Monfragüe se declaro en poco más de un año. En su momento se debería indagar sobre el paradero de las primeras versiones del PORN y su estatus jurídico, dado que alguna hasta fue publicada y aprobada de modo oficial y no se tiene constancia de su posible vigencia o derogación legal.

Tampoco se sabe ni se tiene constancia del paradero, y su fórmula de asunción o denegación, de las miles de alegaciones que se hicieron a los mismos.

Se debe proponer, de modo general, la declaración de Utilidad pública e interés social y a todos los efectos, las actuaciones que, para la consecución de los objetivos establecidos en la presente propuesta y su futura ley, deban acometer las Administraciones Públicas en el interior del Parque y en su Zona Periférica de Protección.

B. SOBRE EL CONTENIDO DE LA PROPUESTA

CALIDAD DEL DOCUMENTO

(Posibles errores, ausencias relevantes, adecuación de la información a los objetivos, etc.).

Argumento:

Relativa ausencia de estudios en profundidad de los usos y recursos, de algunas zonas.

Es muy poco rigorista que después de más de 10 años de planes y tramitación, la propuesta diga en su capítulo 5 Diagnóstico ecológico del estado de conservación de los sistemas naturales, en el artículo 5.1 Matorrales supraforestales, pastizales de alta montaña, estepas leñosas de altura y cascajares, en lo referido a la Comunidad de Madrid, que no hay estudios suficientes sobre, la carga ganadera y se diga “serían necesarios estudios más detallados que sirvieran para evaluar la carga ganadera óptima con el fin de evitar afecciones negativas a especies y hábitats por remoción, nitrificación o eutrofización” (pág. 111), las afecciones del senderismo “sería necesario evaluar con mayor profundidad los posibles impactos derivados de un elevado número de visitantes” (pág. 112), y los cotos de caza “no existe suficiente información para conocer la situación de las especies cinegéticas y su influencia sobre el sistema” (pág. 113).

Si bien y más adelante en los capítulos 7 y 8, se citan abundantes datos, estudios e informaciones al respecto, son muy genéricas, indefinidas y muy poco concluyentes, salvo para justificar su concordancia con el Plan Director de PN. Como ejemplo, se dice (pág. 157) sobre la superpoblación de cabra montés: “En estos momentos hay más de 2.500 ejemplares y es necesario tomar medidas de control de la población estimándose necesario disminuir el número de cabras en unos 300 ejemplares al año.” Sin especificar cuantas puede haber al final, cual es la horquilla de carga pastante admisible, su interacción y complementariedad con los herbívoros domésticos, ni durante cuantos años hay que sacar esas 300, ni con que metodología. Mencionar, sin embargo que en lo referido a CyL, los datos son algo mejores y en ocasiones más concretos y determinantes, pero no así sobre la Comunidad de Madrid.

Es imprescindible disipar esas dudas y contradicciones, pues dentro de un mismo documento es una prueba de su incoherencia y descoordinación. Para hacer una protección adecuada, con una ordenación correcta de los usos y poder evaluar su grado de sostenibilidad, hay que tener cuanto antes esas informaciones y así poder dimensionar las capacidades de carga o regulaciones y limitaciones de esas y otras actividades.


Falta de informaciones validas y concluyentes, en la mayoría de los apartados

En todo el documento, se aportan informaciones que se quedan a medias y no se dan resultados concluyentes en base a las mismas. Pero de modo especial en el capítulo 9 “Grado de aceptación de la propuesta”, se mencionan las alegaciones recibidas sobre el PORN, con su detalle y tipología, pero no se especifica cuáles y cuantas se han aceptado o el porqué se han recogido o se han rechazado.

En general ese es el estilo de todo el documento; se dan informaciones, muchas y algunas muy válidas, pero a medias, en un sí, pero no, en una duda permanente de que se quiere, pero no se puede o no se atreven a poner las cosas en claro, posiblemente para no recibir críticas, a sabiendas de que se podían haber realizado mucho mejor las cosas. Se denota un buen fondo técnico y documental, pero una gran indefinición y falta clara de compromiso político, además de un nulo carácter jurídico y administrativo, que debería ser lo más significativo y relevante de una propuesta de este tipo.

Ausencia de la definición o proposición de las figuras de gestión, coordinación y participación pública

No se mencionan, ni siquiera como propuesta o borrador, los instrumentos de programación y planificación, las posibles formulas de gestión, coordinación y participación pública o social. Al ser un espacio interregional, de gran extensión, afectando su regulación a muchas poblaciones, con muy diversas actividades, y a muchos millones de personas o usuarios. Estos aspectos son de gran relevancia y por ello es imprescindible definir muy bien, cuanto antes y con claridad, esos instrumentos, sus competencias, su composición y protocolos de funcionamiento.

Falta de mención específica del derecho de tanteo y retracto

En todo espacio protegido de rigor se debe dotar a las Administraciones públicas competentes para que puedan ejercer los derechos de tanteo y de retracto, respecto de los actos o negocios jurídicos de carácter oneroso y celebrados ínter vivos que comporten la creación, transmisión, modificación o extinción de derechos reales que recaigan sobre fincas rústicas situadas en el interior del Parque Nacional, incluidas cualesquiera operaciones o negocios en virtud de los cuales se adquiera la mayoría en el capital social de sociedades titulares de los derechos reales citados.

Faltan propuestas, con descripción y articulación de medidas de mitigación y corrección ambiental

Parece que es como si la Sierra de Guadarrama fuese el Jardín del Edén y no existieran alteraciones o impactos ambientales que se deban corregir en la actualidad, cuando todo el mundo sabe que hay infinidad de agresiones y alteraciones que se deben mitigar de modo urgente. Entre otras muchas cabe destacar:

Supresión, con sustitución por trazado exterior al Parque Nacional, de diversos tendidos eléctricos de media y alta tensión. Enterramiento de tendidos eléctricos cuando sea posible.

Acciones correctoras de impacto ambiental en varios embalses (repoblación de márgenes y riberas, regulación del régimen de oscilación de láminas de agua a menos de 50 centímetros, construcción de azudes sumergidos de cola y otras acciones). Garantizar de modo estricto los caudales ecológicos de los cauces.

Corrección de impactos e integración ambiental en las carreteras que atraviesan el Parque Nacional (adecuación de taludes, márgenes, integración de barreras protectoras y elementos de señalización, pasos y medidas para evitar atropellos de fauna, etc.). Prohibición del uso de sal u otras sustancias nocivas para el medio natural.

Restauración ambiental forestal y recuperación ecológica de la vegetación, en particular de las áreas afectadas por repoblaciones con especies exóticas introducidas (en especial «Pinus pinaster» y arizónicas).

Restauración de canteras, escombreras, taludes y puntos sensibles a la erosión.

Supresión de antenas, repetidores, edificios en ruinas u obsoletos y otros elementos alteradores del paisaje en toda el área a proteger y de modo especial en las inmediaciones del Puerto de Navacerrada y el Alto del León.

Falta de una evaluación integral y un plan de ordenación de sendas, caminos, pistas, etc.

(Ordenación, restauración de la erosión y plan de regulación integral)

Mención aparte y señalada hay que hablar del estado de la mayoría de los senderos y caminos de acceso a las cumbres, puertos y collados, que es lamentable en multitud de sitios, existiendo en algunos de ellos verdaderas trincheras de erosión, de un metro o en ocasiones hasta de metro y medio de profundidad. Es algo que aumenta de modo exponencial de año en año, por la afluencia masiva de senderistas o lo que es peor por el uso indebido de las bicicletas de montaña. Sin embargo los caminos y senderos son la única infraestructura sostenible y permisible dentro de un PN, siendo además el ancestral nexo de unión entre los territorios, los ecosistemas y los diferentes usos tradicionales.

Como ejemplo de espacio unitario y de confluencia regional, el GR 10, verdadera autopista montañera que atraviesa toda la sierra, en su trazado de varias decenas de kilómetros, cambia en más de un centenar de ocasiones, de comunidad autónoma, prueba de la inter y supra regionalidad del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama. Sería bueno tomar alguno de esos tramos fronterizos y realizar actividades de encuentro, coordinación y reivindicación, si bien y para ello, lo primero se debería acondicionar y restaurar la erosión, eso sí, con sencillez y discreción. El tramo, Alto del León, Peñota, Pto de la Fuenfría, es por ejemplo uno de ellos, dado que discurre, dentro del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama, de modo indistinto, entre las lindes de las dos regiones.

Se debería hacer un plan de restauración y ordenación de todo ello, contando con el apoyo de la Federación Madrileña de Montañismo y el más de un centenar de clubs de montaña de la región.

También sería imprescindible hacer cumplir la normativa vigente y erradicar las bicicletas y el BTT de los senderos peatonales, limitándolas a las pistas anchas y señalizadas para ello, algo que se ve conculcado de modo sistemático. (Resolución de 27 de julio de 1989, de la Agencia de Medio Ambiente, por la que se regula la circulación y prácticas deportivas, con bicicletas y velocípedos en general, en los montes administrados por la Comunidad de Madrid).

Así mismo se deben inventariar, describir, delimitar y señalizar todos los caminos públicos del ámbito del PN, en cumplimiento de la Ley 33/2003, de 3 de noviembre, del Patrimonio de las Administraciones Públicas, usando para ello la normativa homologada internacional, adaptada y desarrollada en España por la FEDME y la Federación Madrileña de Montañismo.

Faltan medidas y programas para favorecer el aumento de la propiedad pública en el Parque Nacional y en su Zona Periférica de Protección.

Es norma reconocida en todos los espacios protegidos que las Administraciones Públicas adoptarán medidas tendentes al aumento progresivo de la propiedad pública en el interior del Parque Nacional y en su Zona Periférica de Protección, mediante la adquisición de fincas, preferentemente por acuerdo voluntario con sus propietarios. Las fincas adquiridas en la Zona Periférica de Protección serán objeto de incorporación al Parque Nacional, de acuerdo con lo establecido en la Ley que lo declare.

Falta el reconocimiento de utilidad publica

De modo general se debe reconocer, la declaración de Utilidad pública e interés social y a todos los efectos, de las actuaciones que, para la consecución de los objetivos establecidos en la presente propuesta y su futura ley, deban acometer las Administraciones Públicas en el interior del Parque y en su Zona Periférica de Protección.

Falta de verdaderas medidas socioeconómicas compensatorias en apoyo al desarrollo rural sostenible

Se deja sin concretar una fórmula de financiación para todos los Municipios incluidos en el ámbito propuesto como Parque Nacional que permita garantizar la obligatoriedad por parte de las Administraciones Públicas implicadas, de dotar los fondos necesarios, así como el establecimiento de una formula de reparto equitativa, solidaria y objetiva que garantice la compensación económica por la protección medioambiental que aportan esos Municipios al resto de los ciudadanos del Estado, necesarios para asegurar a los que viven en las Áreas de influencia socioeconómica del futuro Parque Nacional que no tendrán merma en su calidad de vida en cuanto a prestaciones de servicios públicos básicos esenciales.

Los fondos, que de manera estimatoria en el global de “Inversiones extraordinarias” se recogen en el punto 10º y que ascenderían a un 50% del total del presupuesto de inversión (capítulo VI) del Parque, deberían de recoger de manera expresa la cuantificación destinada de manera obligatoria para la compensación económica anteriormente referida. Estos fondos se podrían obtener de un pequeño porcentaje sobre las licencias de construcción y plusvalías urbanas (1 %) de todos los municipios de la Región.

Entendemos por tanto, que los vecinos de los municipios integrados dentro de este Parque Nacional deben percibirlo como un beneficio directo, a través de un modelo de financiación municipal sostenible y solidario entre el conjunto de los madrileños, donde las zonas que tengan la imprescindible función de pulmón y reserva natural de nuestra región, tengan los mismos recursos económicos, dotaciones e infraestructuras que aquellos que consiguen dichos recursos a través del desarrollo urbanístico o industrial. Por tanto, de alguna manera vislumbramos cada una de las Comunidades de Madrid y de Castilla y León como una unidad única de ejecución, donde a través de la búsqueda del equilibrio territorial entre sus municipios y comarcas, se garantice la igualdad entre sus ciudadanos.

El conjunto de medidas, que deben quedar claramente especificadas y cuantificadas en esta Propuesta de Declaración del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama, para garantizar este objetivo, se concreta en las siguientes líneas de actuación:

Establecimiento de partidas presupuestarias por parte de las Administraciones Públicas implicadas, que garanticen la aportación económica necesaria para asegurar la prestación de los servicios públicos por parte de los Ayuntamiento pertenecientes al área de influencia socioeconómica del Parque Nacional. El reparto de esta aportación económica, debe quedar claramente detallada siguiendo los siguientes criterios:

Cantidad de hectáreas de suelo protegido.

Tipología y grado de la protección otorgada al suelo protegido.

Número de vecinos empadronados.

Número de vecinos estacionales o de segunda residencia.

Densidades de especies protegidas que habitan, permanentes en el municipio.

La cuantía de estas partidas presupuestarias debe quedar claramente fijada como paso previo a la aprobación del Parque Nacional y revisadas anualmente siguiendo los criterios arriba señalados.

Adopción por las Administraciones Públicas implicadas de medidas de apoyo social, económico, financiero, fiscal y de gestión que impulsen una actividad económica sostenible y social en los municipios del área de influencia, que permitan la instalación de emprendedores que sustituyan progresivamente las actuales dependencias, directas o indirectas, en la economía y el empleo de los municipios del sector de la construcción y afines u otros sectores poco compatibles con los objetivos de protección medioambiental, con la creación de empleo sostenible medioambientalmente. Para que estas medidas sean efectivas, deben recoger los siguientes puntos:

Desarrollar un plan de ayudas, subvenciones y financiación a instituciones públicas y privadas de los municipios, con objeto de crear iniciativas económicas competitivas que generen tejido empresarial sostenible y con vocación de continuar.

Establecer beneficios fiscales a las empresas que se instalen en los municipios de esta área de influencia, en relación con el empleo sostenible que generen.



Desarrollo por parte de las Administraciones Públicas implicadas, de un programa de inversiones específicas para estos municipios, paralelo a los Planes Regionales de Inversiones, Programas de Desarrollo Rural y otros similares que fueran de aplicación, que sirvan como punto de reequilibrio básico con el resto de la región, dotándolos de los servicios públicos e infraestructuras básicas para un óptimo desarrollo socioeconómico, como puedan ser el establecimiento de una red de transporte ecológicamente sostenible, que intercomuniquen toda la comarca o las implementación de redes de comunicación de alta capacidad para la instalación de emprendedores con iniciativas empresariales limpias necesitadas de la utilización de las nuevas tecnologías.

Promover desde las Administraciones Públicas implicadas, las fuentes de financiación y la coordinación para la colaboración entre los municipios del área de actuación, de tal modo que sea posible mancomunar algunos servicios esenciales, como pueda ser la recogida y tratado de RSU.

Elaborar un programa de mantenimiento de los usos y costumbres compatibles con lo establecido en el Plan de Ordenación y Plan Rector, como parte de la estrategia de conservación de sus valores naturales y culturales.

Impulsar un Plan de Formación especial para la zona de influencia del Parque Nacional, de tal modo que se fomente la capacitación y el reciclaje de los ciudadanos para afrontar los retos de un cambio sustancial en el tejido socioeconómico.

Con carácter general se evitará la construcción de edificaciones, infraestructuras o instalaciones en el interior del Parque Nacional. No obstante lo anterior y de manera excepcional debidamente justificada, en aquellos Municipios del Área de Influencia Socioeconómica en los que no exista otra solución satisfactoria, en el suelo no urbanizable de protección podrán realizarse e implantarse, con las características resultantes de su función propia y de su legislación específicamente reguladora, las obras e instalaciones y los usos requeridos por los equipamientos, infraestructuras y servicios públicos estatales, autonómicos y locales que precisen localizarse en terrenos con esta clasificación, imprescindibles para ofrecer unos servicios públicos de calidad, en igualdad de condiciones con los de cualquier otro municipio del Estado Español.

Establecimiento de partidas presupuestarias por parte de las Administraciones Públicas implicadas, que garanticen la aportación económica necesaria para asegurar la prestación de los servicios públicos por parte de los Ayuntamiento pertenecientes al área de influencia socioeconómica del Parque Nacional.

METODOLOGÍA Y FUENTES EMPLEADAS

Argumento:

Recalcar que si bien se usan abundantes datos y numerosa bibliografía, en bastantes aspectos se han modificado los resultados apartando la propuesta presentada, en gran manera, de las investigaciones, datos reflejados y recomendaciones del primer PORN original de la zona madrileña.

También se observa gran falta de coordinación entre las dos regiones, tanto en el ámbito técnico y científico como en lo que respecta a los aspectos jurídicos y administrativos. Esa incorrecta metodología llega a su culmen en lo referente a los límites y zonificaciones.

Al lo largo de estas alegaciones ya se ha realizado mención concreta sobre algunas de esas disfunciones y no se repiten aquí.

Asimismo se denota que no se ha consultado, ni utilizado, por la terminología empleada en la propuesta en lo que concierne a las actividades deportivas, pues se debería ceñir a lo acordado en el II Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña. Se debe revisar toda la propuesta y emplear los términos adecuados para evitar confusiones y divagaciones innecesarias.

Para evitar que cada Espacio Natural Protegido tenga sus propia terminología, en Octubre de 2003 se celebró en Jaca el II Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña, al que Asistieron numerosas Federaciones Autonómicas de Montañismo, gestores de Espacios Naturales Protegidos y del Organismo Autónomo Parques Nacionales, así como representantes del SEPRONA de la Guardia Civil y Organizaciones ecologistas, elaborándose un texto denominado “Terminología en la Normativa de Espacios Naturales Protegidos”, acordado por todos los presentes.

Este texto se puede encontrar en la página web de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), y en la página web de la Federación Madrileña de Montañismo (FMM).

Asimismo se nota la falta de mucha legislación regional de referencia, ya sea porque no se menciona o por qué no existe y sería necesario su desarrollo. En concreto, el Gobierno Regional lleva dieciocho años de retraso en lo que se refiere a la aprobación una ley regional de ENP, que contemple la regulación de la figura de PN, además de los planes de recuperación de especies protegidas, de los cuales, a fecha de hoy, no se ha aprobado ninguno, y tampoco ha elaborado una ley de caza que sustituya o complemente a la de 1970.

C. CONSIDERACIONES A APARTADOS CONCRETOS


1. Introducción.

Argumento:

Se echa en falta la reseña de los primeros antecedentes proteccionistas de esta Sierra y la mención de las figuras de los Sitios Naturales y Monumento Natural de Interés Nacional, aplicadas en los años treinta.

Se mencionan documentos que no se han publicado, ni se han dado a conocer de modo público o no son accesibles, como son el Protocolo de trabajo entre la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Castilla y León para la definición del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama que se suscribió el 25 de marzo de 2002 y el Protocolo General de colaboración entre la Comunidad Autónoma de Madrid y la Comunidad Autónoma de Castilla y León para la declaración de un Parque Nacional en la Sierra de Guadarrama que se firmó el 18 de noviembre de 2009. Si están publicados se debe citar la fecha y el boletín, y si no son públicos o no se facilitan para su consulta, como así nos consta, no se deberían citar y se puede poner en duda su validez jurídica y administrativa.

Según la Constitución en su el Artículo 145 de Cooperación entre Comunidades Autónomas, su apartado 2. “las Comunidades Autónomas podrán celebrar convenios entre sí para la gestión y prestación de servicios propios de las mismas, así como el carácter y efectos de la correspondiente comunicación a las Cortes Generales. En los demás supuestos, los acuerdos de cooperación entre las Comunidades Autónomas necesitarán la autorización de las Cortes Generales”. En este caso ni se ha comunicado a las Cortes Generales, ni se ha visado por los órganos legislativos de cada comunidad autónoma, ni se han publicado en boletín oficial alguno, como también sería preceptivo.


2. Objetivos conservacionistas de la Red que debe cumplir el Parque.

Argumento:

Todo es muy correcto y adecuado si bien se debería ir un poco más allá y faltaría mencionar el objetivo, tal vez algo inherente o implícito, pero mejor si se especificase con más énfasis y claridad, de que no solo se trata conservar los valores naturales, sino que también se deberá promover su fomento, recuperación, restauración, repoblación y ampliación, tanto en extensión territorial, como en su calidad natural y aumento de la biodiversidad. Si ello se menciona debidamente desde los postulados iniciales, facilitará, sin duda, la futura gestión y las ampliaciones que con seguridad se deberán realizar.


3. Límites geográficos del ámbito propuesto como Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama.

Argumento:

Los límites geográficos de la propuesta son del todo insuficientes, se han perfilado mal o muy mal las delimitaciones pues se dejan fuera puntos de alto interés ambiental y zonas de innegables valores, como son dehesas y pastos comunales ancestrales, a muy poca distancia de los limites propuestos y estando además en terrenos y montes públicos gestionados por la Administración Regional o los Ayuntamientos, por lo que su incorporación no debería ser en absoluto conflictiva o suponer coste alguno.

De modo óptimo y general, se debería incorporar por el sur y dentro de la Comunidad de Madrid, la Sierra de Hoyo de Manzanares y el Monte del Pardo, que ya en varias ocasiones se catalogaron como posible Parque Nacional. Asimismo en su límite sur-oeste, habría que incluir el valle de Cuelgamuros, los Pinares de Abantos, La Herrería de El Escorial y Las Machotas. Al menos y como mínimo, todos los montes declarados de utilidad y propiedad pública (estatal, autonómica o municipal) se deberían integrar de modo automático en la zona de máxima protección de este PN. Al respecto no es válida la premisa de que un PN, no debe ser cruzado por grandes infraestructuras, pues al estar estas bajo túneles, está sobradamente demostrada la permeabilidad de esas zonas, además de garantizadas y constatadas las migraciones naturales de las especies.

En todo caso el ámbito idóneo de un adecuado parque nacional de estas características debería abarcar todo el Sistema Central, con zonas núcleo en las sierras de Guadarrama, Gredos y Ayllón, en su integridad y la creación de corredores biológicos, mediante vías pecuarias y cauces fluviales, que formen un verdadero conjunto ambiental, con garantía suficiente para la supervivencia de la valiosa biodiversidad que contienen, con los paisajes y los ecosistemas que las conforman.

Por otra parte y ya más en concreto se detectan ciertas graves carencias de contenido y valores a incorporar dado que en los límites propuestos como zonas de máxima protección del PN, se han dejado fuera diversos territorios donde existen de modo consolidado especies protegidas y monumentos naturales, como cascadas y otros valores de alto interés paisajístico (Chorrera de San Mamés, Chorrera de Mojonavalle, etc.). Si bien la mayoría se ubica en la ZPP, es insuficiente en cuanto a protección preventiva, y además todos estos puntos de interés se enmarcan en Montes de Utilidad Pública, por lo que costaría muy poco ampliar los límites para su incorporación plena.

Se propone añadir e integrar en la zona de máxima protección del PN, todas las áreas, colindantes y a menos de 5 kilómetros del PN, en todo o en parte bajo la directiva “Hábitats”, donde esté detectada cría, nidificación o hábitat permanente, de especies protegidas tanto de fauna como de flora, contempladas en las legislaciones vigentes de rango europeo, nacional y autonómico. Se han dejado fuera, áreas de nidificación de buitres o águilas, y masas de vegetación protegida, como el Sabinar de Lozoya o diversos bosques de abedules, tejos y acebos de Canencia, Rascafría, Lozoya y otros pueblos de Segovia.

También se deja fuera del PN un enclavado en La Pedriza, denominado la Solana de la Garganta, finca particular de ganadería extensiva, clasificada como A2 en el actual Parque Regional, que cuenta con ejemplares de castaños monumentales y por tanto se debería incorporar y mantener dentro de la zona de máxima protección del PN, para garantizar la existencia y dar la adecuada continuidad a los ecosistemas de esa zona natural. Además se observa que toda la orilla derecha del Rio Manzanares en la Garganta de La Camorza, con las cumbres y el macizo del mismo nombre, que asimismo se dejan fuera de la zona del PN, de modo inexplicable, pues en la actualidad son zonas de máxima protección (A2) del actual Parque Regional, montes de UP y que ya estaban protegidas con el antiguo Parque Natural creado en 1979. Ambas zonas se deben incorporar, en su integridad, al PN sin la más mínima duda.

Al respecto se debe tener muy en cuenta que la Ley 572007 de Parques Nacionales en su artículo 9, apartado d) establece: “La superficie del Parque Nacional se caracterizará por la continuidad territorial, entendida como ausencia de fragmentación de su superficie y de elementos de estrangulamiento territorial,…” Sin embargo la propuesta de declaración de Parque Nacional, al excluir las zonas mencionadas, interrumpe esa necesaria continuidad y puede provocarse el incumplimiento manifiesto del mencionado artículo.

Pero posiblemente lo más grave y la más destacada de esas ausencias, es que se ha dejado fuera de la zona de máxima protección del PN uno de los lugares más emblemáticos de la Sierra, y que a principios del siglo XX fue uno de los motivos de su primer intento de declaración. Es ni más ni menos que el Monumento Natural de Interés Nacional de la Peña del Arcipreste de Hita, declarada así en los años 30, figura entonces ya de máxima protección, equiparable salvo por la extensión, a un PN, de reconocido valor natural y cultural desde hace casi un siglo. Además se debería incorporar el histórico paso medieval de La Tablada, muy cercano al monumento mencionado y si acaso llegar hasta el Puerto del León o al menos a la Peña de la Sevillana. Todo se ha dejado en la confusa ZPP, sin saber cuál será su destino y recalificación final. El PN en Madrid, plano 6 de la propuesta, solo llega hasta el Collado de Gibraltar y Cerro del Mostajo, al pie de La Peñota.

Sin embargo CyL, sí lleva los límites del PN, en su vertiente, hasta dicho puerto ancestral, llamado de la Tablada o del Arcipreste de Hita, plano 2 de la JCyL, denotando un mayor conocimiento del territorio. Además, en esa misma zona, existen numerosos restos de las fortificaciones de la última guerra, que también deberían ser motivo de la más estricta conservación y puesta en valor, por motivos históricos. Es imprescindible la incorporación de los mencionados hitos históricos y geográficos dentro del PN.

De igual modo en el extremo opuesto de los límites y zonificación de estas propuestas y su zona noreste, mapa 9 de CyL, nos encontramos que en la vertiente norte se alcanza el puerto de la Linera como ZPP y hasta el Monte de la Muela y el Reajo Alto como PN.

Sin embargo en la vertiente sur, mapa 2 de Madrid, se llega a poco más del Lomo Gordo, como ZPP, debiendo llegar de modo equilibrado y equiparado al Pto. de la Linera, y se delimita el PN de Madrid sólo hasta el Pto de Navafría, mapa 1, dudando por la mala calidad de la cartografía si se incorpora el pequeño circo glaciar de las Lagunillas, casi una maqueta, pero con todos sus elementos, por lo tanto de enorme valor pedagógico, debiendo ampliarse, al menos, hasta el mencionado Reajo Alto o el Lomo Gordo e incorporar, dentro del PN, el monumento natural de la cascada del Chorro de San Mamés y sus aledaños, ubicado en monte de UP y a poco más de un km de los límites mencionados.

También hay que incorporar al completo los robledales y dehesas comunales de Miraflores, de Soto y Manzanares de El Real, los pinares de Canencia, los pinares de Los Belgas en Rascafría, los pinares de Cercedilla, de la Barranca de Navacerrada, y en la cara norte los montes y pinares de El Espinar, de San Rafael, de Peguerinos y todo el Monte de Valsaín, de modo integro, dado que ahora sólo están de modo parcial y en sus partes más altas. Además faltaría que de algún modo “El Ventorrillo”, primera sede de las excursiones de la ILE y del CSIC, también se pusiera en valor dentro del PN.

Destacar, ademas, que muchas de esas ampliaciones solicitadas son para concertar y coordinar mejor los límites en ambas vertientes, asunto en absoluto menor y que al tiempo simplificará la ordenación y los usos, evitando posibles confusiones y disfunciones en la gestión cotidiana. Además estas equiparaciones serian en su mayoría sobre terrenos públicos de igual o similar condición que la mayoría del Parque Nacional.

En todo caso y lo que más apena al detectar estos olvidos, es la duda que se suscita sobre la sensibilidad y conocimiento de este espacio natural y sus valores, de quienes han sido los responsables de la fórmula y delimitación de todo ello. Da por tanto la impresión de que otras muchas carencias se ocultan, pues con los medios, recursos y tiempo, a nuestro alcance, es imposible conocer con detalle todo que se ha dejado fuera.

Se detectan de modo repetido algunas incorrecciones en los límites aportados por CyL pues en ocasiones no se siguen las lindes de la Región, (hojas 2, 5, 6, 8 y 9) pudiendo inducir a errores.

En suma y también mencionar que esa denominación de “cumbres”, es inadecuada pues se echan también en falta, los bosques y dehesas que conforman un todo con las cumbres, según los más elementales conocimientos de ecología y el funcionamiento básico e interactivo de los ecosistemas.


Ausencia de una delimitación suficiente y concreta

Pero lo más crónico de esas indefiniciones es que lo que debería ser el objeto principal de esta propuesta y casi su único objetivo, el marcar una delimitación y que facilite el adecuado deslinde del PN, lo cual es muy poco concreto. Los límites propuestos sólo se pueden constatar en unos mapas de escala insuficiente, de modo muy difuso y confuso, con muchos puntos de duda y que traerán infinidad de conflictos, cuando se intenten aplicar, por su escasa concreción. Al respecto era algo mejor la cartografía del PORN y a ella hay que remitirse para poder ver algunos detalles, pero dudando de su posible validez al ser diferentes documentos legales, y dado que este último se ha visto sometido a numerosas modificaciones y recortes.

Sobre todo en un documento de este tipo y nivel, lo que al menos se requiere es una detallada descripción, física y geográfica del recorrido de esos límites, marcando el máximo posible de puntos de referencia, aportando cotas, con topónimos conocidos y bien localizados, para certificar con detalle ese deslinde. Además hoy en día, con las actuales técnicas de GPS y georreferenciación, es facilísimo y por tanto imprescindible, elaborar una relación de las coordenadas geográficas de esos límites, con el fin de evitar confusiones. Está muy claro que nadie se ha recorrido de modo real esos límites, casi ni sobre el papel, y sobre todo ni se han molestado en coordinarlos ni homogeneizarlos entre las dos vertientes. Algo que denota muy poca seriedad y aporta muy poca credibilidad a la propuesta. Es muy posible que no sea culpa de los técnicos responsables, sino más bien de la falta de medios, recursos y tiempo, que se ha permitido dedicar a ello. Si esa va ser la tónica general aplicada en el futuro, para la gestión del PN propuesto, mucho debemos temer que será caótica y hasta catastrófica. Se deben garantizar la disponibilidad de medios y recursos suficientes para su buen desarrollo.


4. Análisis científico y técnico del cumplimiento de los requisitos establecidos para los Parques Nacionales.

Argumento:

Sobre el punto 4.3 Extensión, reiterar la insuficiencia y disfuncionalidad de la extensión propuesta en ambas vertientes, por la falta de importantes enclaves y espacios muy representativos e imprescindibles para garantizar la correcta evolución de los ecosistemas a proteger.

La adecuada extensión de un idóneo parque nacional de estas características debería abarcar todo el Sistema Central, con zonas núcleo en las sierras de Guadarrama, Gredos y Ayllón, en su integridad y la creación de corredores biológicos, mediante vías pecuarias y cauces fluviales, que formen un verdadero conjunto ambiental, con garantía suficiente para la supervivencia de la valiosa biodiversidad que contienen, con los paisajes y los ecosistemas que las conforman.

De modo óptimo y general, se debería incorporar por el sur y dentro de la Comunidad de Madrid, la Sierra de Hoyo de Manzanares y el Monte del Pardo, que ya en varias ocasiones se catalogaron como posible Parque Nacional. Asimismo en su límite sur-oeste, habría que incluir el valle de Cuelgamuros, los Pinares de Abantos, La Herrería de El Escorial y Las Machotas. De igual modo, en su zona noreste se debería llegar hasta el Pto de Somosierra y e incluir como mínimo los monumentos naturales de ese entorno, como son la Chorrera de los Litueros y la Dehesa Bonita de Somosierra. Al menos, en esas zonas y especialmente en las lindes de la actual propuesta, todos los montes declarados de utilidad y propiedad pública (estatal, autonómica o municipal) se deberían integrar de modo automático en la zona de máxima protección de este PN. Al respecto no es válida la premisa de que un PN, no debe ser cruzado por grandes infraestructuras, pues al estar las mismas bajo túneles, está sobradamente demostrada la permeabilidad de esas franjas y la actual existencia de corredores biológicos activos, además de garantizadas y constatadas las migraciones naturales de las especies, tanto animales como vegetales.



5. Diagnóstico ecológico del estado de conservación de los sistemas naturales.

Argumento:

Como ya se ha comentado sobre este capítulo solo hay que alegar las posibles contradicciones en las que se incurre después de más de 10 años de planes y tramitación, cuando la propuesta dice en su capítulo 5 Diagnóstico ecológico del estado de conservación de los sistemas naturales, en el artículo 5.1 Matorrales supraforestales, pastizales de alta montaña, estepas leñosas de altura y cascajares, pues siendo denominado PN de “cumbres” es su ecosistema mas primordial, en lo referido a la Comunidad de Madrid, que no hay estudios suficientes sobre, la carga ganadera y se diga “serían necesarios estudios más detallados que sirvieran para evaluar la carga ganadera óptima con el fin de evitar afecciones negativas a especies y hábitats por remoción, nitrificación o eutrofización” (pág. 111), las afecciones del senderismo “sería necesario evaluar con mayor profundidad los posibles impactos derivados de un elevado número de visitantes” (pág. 112), y los cotos de caza “no existe suficiente información para conocer la situación de las especies cinegéticas y su influencia sobre el sistema” (pág. 113).

En el caso de confirmarse estos extremos seria perentorio el instruir cuanto antes esos estudios complementarios para que antes de la posible declaración se conozca con certeza el estado previo de esos sistemas naturales.



6. Análisis socioeconómico de los municipios afectados y de su contexto regional y comarcal.

Argumento:

Sin comentarios



7. Evaluación de los efectos de la declaración sobre los usos existentes.

Argumento:

Se citan abundantes datos, estudios e informaciones al respecto, pero son muy genéricas, indefinidas y muy poco concluyentes, salvo en algún caso y solo para justificar su concordancia con el Plan Director de PN. Como ejemplo, en el apartado 7.1.3 Uso cinegético, se dice (pág. 157-158) sobre la superpoblación de cabra montés: “En estos momentos hay más de 2.500 ejemplares y es necesario tomar medidas de control de la población estimándose necesario disminuir el número de cabras en unos 300 ejemplares al año.” Sin especificar cuantas puede haber al final, cual es la horquilla de carga pastante admisible, su interacción y complementariedad con los herbívoros domésticos, ni durante cuantos años hay que sacar esas 300, ni con que metodología.

Mencionar, sin embargo que en lo referido a CyL, los datos son algo mejores y en ocasiones más concretos y determinantes, pero no así sobre la Comunidad de Madrid.

En los apartados 7.1.4 y 7.2.4 Uso público y recreativo, falta el ineludible reconocimiento como actividad tradicional de los deportes comprendidos bajo la globalidad del montañismo y de modo especial el excursionismo, denominado en la actualidad senderismo, la escalada y el esquí de fondo y travesía. Todos ellos practicados desde mediados del siglo XIX, en la Sierra de Guadarrama, y con mínimo o nulo impacto ambiental. En esas líneas se debería valorar de modo diferenciado la práctica de estos deportes cuando se realicen bajo la tutela de entidades responsables, competentes y solventes en la materia, como es la Federación Madrileña de Montañismo y reconocer de algún modo la inestimable colaboración para la gestión y conservación de la Sierra, que se ha aportado y se puede aportar en el futuro, desde este colectivo.

Además y al objeto de enmarcar adecuadamente las manifestaciones las disciplinas deportivas cuya práctica, promoción y desarrollo son competencia de la FEDERACIÓN MADRILEÑA DE MONTAÑISMO y de la FEDME, se recuerda, para que a los efectos oportunos sea tenido en cuenta, que son las siguientes:

• Senderismo. Trekking.

• Montañismo. Alpinismo.

• Escalada Alpina. Escalada Deportiva de Competición.

• Barranquismo. Esquí de Montaña.

• Marchas por Montaña. Carreras por Montaña.

• Supervivencia Deportiva

• Cualquiera otras relacionadas directamente con el ejercicio del deporte de Montaña que sean compatibles con sus fines de promoción y desarrollo en dicho ámbito.



8. Estudios ambientales y socioeconómicos que permitan estimar las consecuencias de la declaración.

Argumento:

Sin comentarios

9. Grado de aceptación de la propuesta.

Argumento:

Se aportan, como en otros puntos, informaciones incompletas, pues se hace mención a las alegaciones recibidas, algunas con su detalle y tipología, pero sin ponderar debidamente y no se especifica cuáles y cuantas se han aceptado o el porqué han sido recogidas o se han rechazado. Faltaría una evaluación más detallada de estos aspectos de la participación pública y su reflejo en las decisiones de la administración responsable.



10. Estimación sobre la repercusión de la declaración del Parque Nacional en el presupuesto de las Administraciones Públicas.

Argumento:

En parte es correcto si bien se echan en falta algunas partidas específicas para la participación pública, acciones de restauración ambiental y desafección de infraestructuras y verdaderas medidas socioeconómicas compensatorias en apoyo al desarrollo rural sostenible

Se deja sin concretar una fórmula de financiación para todos los Municipios incluidos en el ámbito propuesto como Parque Nacional que permita garantizar la obligatoriedad por parte de las Administraciones Públicas implicadas, de dotar los fondos necesarios, así como el establecimiento de una formula de reparto equitativa, solidaria y objetiva que garantice la compensación económica por la protección medioambiental que aportan esos Municipios al resto de los ciudadanos del Estado, necesarios para asegurar a los que viven en las Áreas de influencia socioeconómica del futuro Parque Nacional que no tendrán merma en su calidad de vida en cuanto a prestaciones de servicios públicos básicos esenciales.

Los fondos, que de manera estimatoria en el global de “Inversiones extraordinarias” se recogen en el punto 10º y que ascenderían a un 50% del total del presupuesto de inversión (capítulo VI) del Parque, deberían de recoger de manera expresa la cuantificación destinada de manera obligatoria para la compensación económica anteriormente referida. Estos fondos se podrían obtener de un pequeño porcentaje sobre las licencias de construcción y plusvalías urbanas (1 %) de todos los municipios de la Región.

Entendemos por tanto, que los vecinos de los municipios integrados dentro de este Parque Nacional deben percibirlo como un beneficio directo, a través de un modelo de financiación municipal sostenible y solidario entre el conjunto de los madrileños, donde las zonas que tengan la imprescindible función de pulmón y reserva natural de nuestra región, tengan los mismos recursos económicos, dotaciones e infraestructuras que aquellos que consiguen dichos recursos a través del desarrollo urbanístico o industrial. Por tanto, de alguna manera vislumbramos cada una de las Comunidades de Madrid y de Castilla y León como una unidad única de ejecución, donde a través de la búsqueda del equilibrio territorial entre sus municipios y comarcas, se garantice la igualdad entre sus ciudadanos.

El conjunto de medidas, que deben quedar claramente especificadas y cuantificadas en esta Propuesta de Declaración del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama, para garantizar este objetivo, se concreta en las siguientes líneas de actuación:

Establecimiento de partidas presupuestarias por parte de las Administraciones Públicas implicadas, que garanticen la aportación económica necesaria para asegurar la prestación de los servicios públicos por parte de los Ayuntamiento pertenecientes al área de influencia socioeconómica del Parque Nacional. El reparto de esta aportación económica, debe quedar claramente detallada siguiendo los siguientes criterios:

Cantidad de hectáreas de suelo protegido.

Tipología y grado de la protección otorgada al suelo protegido.

Número de vecinos empadronados.

Número de vecinos estacionales o de segunda residencia.

Densidades de especies protegidas que habitan, permanentes en el municipio.

La cuantía de estas partidas presupuestarias debe quedar claramente fijada como paso previo a la aprobación del Parque Nacional y revisadas anualmente siguiendo los criterios arriba señalados.

Adopción por las Administraciones Públicas implicadas de medidas de apoyo social, económico, financiero, fiscal y de gestión que impulsen una actividad económica sostenible y social en los municipios del área de influencia, que permitan la instalación de emprendedores que sustituyan progresivamente las actuales dependencias, directas o indirectas, en la economía y el empleo de los municipios del sector de la construcción y afines u otros sectores poco compatibles con los objetivos de protección medioambiental, con la creación de empleo sostenible medioambientalmente. Para que estas medidas sean efectivas, deben recoger los siguientes puntos:

Desarrollar un plan de ayudas, subvenciones y financiación a instituciones públicas y privadas de los municipios, con objeto de crear iniciativas económicas competitivas que generen tejido empresarial sostenible y con vocación de continuar.

Establecer beneficios fiscales a las empresas que se instalen en los municipios de esta área de influencia, en relación con el empleo sostenible que generen.

Desarrollo por parte de las Administraciones Públicas implicadas, de un programa de inversiones específicas para estos municipios, paralelo a los Planes Regionales de Inversiones, Programas de Desarrollo Rural y otros similares que fueran de aplicación, que sirvan como punto de reequilibrio básico con el resto de la región, dotándolos de los servicios públicos e infraestructuras básicas para un óptimo desarrollo socioeconómico, como puedan ser el establecimiento de una red de transporte ecológicamente sostenible, que intercomuniquen toda la comarca o las implementación de redes de comunicación de alta capacidad para la instalación de emprendedores con iniciativas empresariales limpias necesitadas de la utilización de las nuevas tecnologías.

Promover desde las Administraciones Públicas implicadas, las fuentes de financiación y la coordinación para la colaboración entre los municipios del área de actuación, de tal modo que sea posible mancomunar algunos servicios esenciales, como pueda ser la recogida y tratado de RSU.

Elaborar un programa de mantenimiento de los usos y costumbres compatibles con lo establecido en el Plan de Ordenación y Plan Rector, como parte de la estrategia de conservación de sus valores naturales y culturales.

Impulsar un Plan de Formación especial para la zona de influencia del Parque Nacional, de tal modo que se fomente la capacitación y el reciclaje de los ciudadanos para afrontar los retos de un cambio sustancial en el tejido socioeconómico.

Con carácter general se evitará la construcción de edificaciones, infraestructuras o instalaciones en el interior del Parque Nacional. No obstante lo anterior y de manera excepcional debidamente justificada, en aquellos Municipios del Área de Influencia Socioeconómica en los que no exista otra solución satisfactoria, en el suelo no urbanizable de protección podrán realizarse e implantarse, con las características resultantes de su función propia y de su legislación específicamente reguladora, las obras e instalaciones y los usos requeridos por los equipamientos, infraestructuras y servicios públicos estatales, autonómicos y locales que precisen localizarse en terrenos con esta clasificación, imprescindibles para ofrecer unos servicios públicos de calidad, en igualdad de condiciones con los de cualquier otro municipio del Estado Español.

Establecimiento de partidas presupuestarias por parte de las Administraciones Públicas implicadas, que garanticen la aportación económica necesaria para asegurar la prestación de los servicios públicos por parte de los Ayuntamiento pertenecientes al área de influencia socioeconómica del Parque Nacional.



11. Delimitación de la Zona Periférica de Protección y su régimen jurídico.



Argumento:

La Zona Periférica de Protección es insuficiente, en cuanto a su extensión territorial y el régimen jurídico que se enuncia, pues el rango legal del PORN al que se hace referencia es exiguo para la debida consecución de los objetivos fijados, debería abarcar como mínimo al completo y de modo integro los limites de todas las zonas no urbanizadas en la actualidad de los términos municipales, que estén dentro del Parque Nacional, pues si no será imposible cumplir con rigor el objeto principal de la misma, como zona tampón, de amortiguación de los impactos o de posible expansión futura de las áreas protegidas.

No se definen con claridad las características y criterios de la ZPP y lo se menciona sobre su grado protección, es muy escaso e insuficiente, pues solo se hace en referencia al PORN, cuya vigencia puede estar caducada en el momento que se concluya el proceso de declaración del PN.

Falta también una propuesta de articulado que sirva de pauta para elaborar la Ley.

No se definen ni se mencionan de ningún modo las figuras de protección de ámbito regional en cuanto a la posible superposición y complementariedad con el PN y la ZPP.

Es imprescindible iniciar cuanto antes la tramitación de esas figuras complementarias de protección que se mencionan en el PORN y que al ser de rango autonómico ya se podían haber declarado desde hace mucho tiempo, en señal de buena voluntad y buen hacer de las responsabilidades y competencias regionales.

Se deben tomar, comprometer y difundir las medidas oportunas para que de ningún modo los actuales espacios naturales protegidos y sus zonificaciones, puedan ser mermados en calidad, continuidad, extensión y grado de protección, tanto dentro del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama, como en cualquiera de las figuras de protección complementaria contempladas en el PORN.



12. Delimitación del Área de Influencia Socioeconómica.



Argumento:

Sin comentarios



13. Identificación de las medidas de protección preventiva.



Argumento:

Sin comentarios





D. APORTACIONES. PROPUESTAS DE CAMBIO A ASPECTOS CONCRETOS DE LA REDACCIÓN DEL DOCUMENTO



1. Introducción.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

La Sierra de Guadarrama posee unas características paisajísticas, geológicas, geomorfológicas, hidrográficas, botánicas, faunísticas, históricas y culturales singulares a escala nacional. La conservación de estos valores ha impulsado a lo largo de las últimas décadas la declaración de distintas figuras de protección en la Sierra: …/…



TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

La Sierra de Guadarrama posee unas características paisajísticas, geológicas, geomorfológicas, hidrográficas, botánicas, faunísticas, históricas y culturales singulares a escala nacional. La conservación de estos valores ya fue impulsada desde finales del siglo XIX y a lo largo de todo el siglo XX. Inicialmente con la Institución Libre de Enseñanza y la Sociedad para el Estudio del Guadarrama, posteriormente con diversos colectivos montañeros y científicos, todos con gran espíritu libre pensador, que interactuaron ya entonces, para procurar su declaración como Parque Nacional hacia los años 20 del siglo pasado, intento que solo se pudo plasmar de modo parcial en los años 30, con la creación de tres Sitios Naturales de Interés Nacional: El Pinar de la Acebeda, las Cumbres, Circo y Lagunas de Peñalara y La Pedriza de Manzanares, y con el Monumento Natural de Interés Nacional de la Peña del Arcipreste de Hita, todos ellos de máxima protección pero de muy reducida extensión. Solo en las dos últimas décadas del anterior siglo, con la restauración de la democracia, y la reclasificación de algunos de los mencionados espacios naturales, se logro la declaración de algunas figuras de más extensa protección como se merece esta Sierra: …/…



ARGUMENTACIÓN:

Es impensable entender este espacio natural sin hacer mención a los primeros promotores de su conocimiento, conservación y difusión, siquiera de modo sucinto. Si bien se hace una sola mención menor y muy de pasada en algún momento, se echa en falta la reseña histórica destacada de los primeros antecedentes proteccionistas de esta Sierra y la mención de las figuras de los Sitios Naturales y Monumento Natural de Interés Nacional, aplicadas en los años treinta, como origen, antecedente principal y sin duda motivo primigenio, de la propuesta presentada.



2. Objetivos conservacionistas de la Red que debe cumplir el Parque.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

(Añadir el texto sugerido, como objetivo conservacionista o complementario)



TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

x) En cuanto los ecosistemas naturales y todos sus componentes, que motivan esta propuesta y el PN en si mismo, se deberá promover por todos los medios posibles, la recuperación, restauración, repoblación y ampliación, tanto en extensión territorial, como en su calidad natural y aumento de la biodiversidad.



ARGUMENTACIÓN:

Aunque tal vez sea algo inherente o implícito, en otros puntos, mejor si se especifica con más énfasis, destacado y bien definido. Si ello se menciona debidamente y con claridad, desde los postulados iniciales, facilitara y justificara, sin duda, la futura gestión y las ampliaciones que con seguridad se deberán realizar.





3. Límites geográficos del ámbito propuesto como Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:



TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

(No se aporta texto alternativo por ser el original tan pésimo, con una cartografía y definición insuficiente, plagada de carencias y llena incorrecciones, que habría que redactarlo de nuevo casi en su totalidad. Para su correcta evaluación se debe contar al menos con la relación de las coordenadas del máximo posible de puntos de referencia).



ARGUMENTACIÓN:

Los límites, las referencias geográficas y la cartografía aportadas en la propuesta son del todo incorrectas o al menos insuficientes. Se percibe que se han perfilado mal o muy mal esas delimitaciones pues al parecer se dejan fuera puntos de alto interés ambiental y zonas de innegables valores naturales, históricos y culturales.

Véanse los comentarios y aportaciones realizados con anterioridad y al respecto.



4. Análisis científico y técnico del cumplimiento de los requisitos establecidos para los Parques Nacionales.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

S/C

TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

S/C

ARGUMENTACIÓN:

S/C

5. Diagnóstico ecológico del estado de conservación de los sistemas naturales.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:



TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

(Se deben corregir las afirmaciones de falta de estudios, ya sea porque no sea cierto o porque se desarrollen o recaben con urgencia esos informes).



ARGUMENTACIÓN:

Como ya se ha comentado sobre este capítulo, solo hay que alegar sobre las posibles contradicciones en las que se incurre después de más de 10 años de planes y tramitación, cuando la propuesta dice en su capítulo 5 Diagnóstico ecológico del estado de conservación de los sistemas naturales, en el artículo 5.1 Matorrales supraforestales, pastizales de alta montaña, estepas leñosas de altura y cascajares, pues siendo denominado PN de “cumbres” es su ecosistema mas primordial, en lo referido a la Comunidad de Madrid, que no hay estudios suficientes sobre, la carga ganadera y se diga “serían necesarios estudios más detallados que sirvieran para evaluar la carga ganadera óptima con el fin de evitar afecciones negativas a especies y hábitats por remoción, nitrificación o eutrofización” (pág. 111), las afecciones del senderismo “sería necesario evaluar con mayor profundidad los posibles impactos derivados de un elevado número de visitantes” (pág. 112), y los cotos de caza “no existe suficiente información para conocer la situación de las especies cinegéticas y su influencia sobre el sistema” (pág. 113).

En el caso de confirmarse estos extremos seria perentorio el instruir cuanto antes esos estudios complementarios para que antes de la posible declaración se conozca con certeza el estado previo de esos sistemas naturales.

6. Análisis socioeconómico de los municipios afectados y de su contexto regional y comarcal.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

S/C

TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

Incorporar las propuestas ya mencionadas en los comentarios de las páginas anteriores (16 y 17)

ARGUMENTACIÓN:

No se repiten los argumentos ya mencionados en las páginas 16 y 17 de estas alegaciones



7. Evaluación de los efectos de la declaración sobre los usos existentes.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

7.1.4 y 7.2.4 Uso público y recreativo

(pág. 162, 2º párrafo y pág. 182, 3º párrafo) El senderismo tiene una importante presencia en la Sierra de Guadarrama aunque se reparte de modo irregular…/…

(pág. 163 2º párrafo) La escalada en roca es otro de los deportes de gran presencia en la Sierra de Guadarrama…/…

(pág. 163, 5º párrafo y pág. 184, 5º párrafo) El esquí de fondo es un deporte poco penetrante, de muy bajo impacto ambiental y sólo en algún caso es conflictivo por interacción con senderistas…/… El esquí de travesía está creciendo desde hace algunos años. Es un deporte moderadamente penetrante, poco agresivo con el medio y en general poco conflictivo.

(pág. 165 2º párrafo) al completo y en su totalidad

(pág. 165 3º párrafo) El alpinismo, junto con su variante más técnica de escalada en hielo, son deportes minoritarios, moderadamente penetrantes y en general poco agresivos con respecto al medio y los restantes usuarios…/…



TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

7.1.4 y 7.2.4 Uso público y recreativo

(pág. 162, 2º párrafo y pág. 182, 3º párrafo) El senderismo, actividad deportiva y recreativa tradicional según reconoce en el PORN, con más de un siglo de practica en esta Sierra, tiene una importante presencia en la Sierra de Guadarrama aunque se reparte de modo irregular…/…



(pág. 163, 2º párrafo y pág. 185, 2º párrafo) La escalada en roca es otro de los deportes tradicionales de gran presencia en la Sierra de Guadarrama, desde finales del siglo XIX.../…



(pág. 163, 5º párrafo y pág. 184, 5º párrafo) El esquí de fondo es otro de los deportes tradicionales practicados desde hace más de un siglo, poco penetrante, de muy bajo impacto ambiental y sólo en algún caso es conflictivo por interacción con senderistas.../… El esquí de travesía está creciendo desde hace algunos años. Es un deporte, igualmente que el anterior, tradicional y moderadamente penetrante, poco agresivo con el medio y en general poco conflictivo…/…



(pág. 165 2º párrafo) anularlo y mencionar solo su existencia y futura reconversión

Respecto al esquí alpino, existen en la Sierra de Guadarrama dos estaciones: Navacerrada y Valdesquí. Ambas están ubicadas en zonas que el PORN de la Sierra de Guadarrama establece como zonas especiales, fuera del ámbito propuesto como Parque Nacional pero dentro del la ZPP, como espacios a reconvertir, minimizar, restaurara y desmantelar de modo gradual.



(pág. 165 3º párrafo y pág. 185, 4º párrafo) El alpinismo, junto con su variante más técnica de escalada en hielo, son deportes tradicionales aunque minoritarios, moderadamente penetrantes y en general poco agresivos con respecto al medio y los restantes usuarios…/…



ARGUMENTACIÓN:

En los apartados 7.1.4 y 7.2.4 Uso público y recreativo, que repiten reiteradamente las definiciones y los efectos de los usos para las dos vertientes, falta el ineludible reconocimiento como actividad tradicional de los deportes comprendidos bajo la globalidad del montañismo y de modo especial el excursionismo, denominado en la actualidad senderismo, la escalada, el alpinismo y el esquí de fondo o travesía. Todos ellos practicados desde mediados del siglo XIX, en la Sierra de Guadarrama, y con mínimo o nulo impacto ambiental. En esas líneas se debería valorar de modo diferenciado la práctica de estos deportes cuando se realicen bajo la tutela de entidades responsables, competentes y solventes en la materia, como es la Federación Madrileña de Montañismo y reconocer de algún modo la inestimable colaboración para la gestión y conservación de la Sierra, que se ha aportado y se puede aportar en el futuro, desde este colectivo.

Por otra parte de debe anular plenamente el párrafo 2º de la pagina 165, y retirar las referencias y las excepciones contempladas en el apartado 3.2. h del PORN con referencia a posible unificación, que es claramente una ampliación encubierta de las estaciones de esquí y que aquí se mencionan de nuevo. Dado que la Ley 572007 de Parques Nacionales en su artículo 9, apartado d) establece: “La superficie del Parque Nacional se caracterizará por la continuidad territorial, entendida como ausencia de fragmentación de su superficie y de elementos de estrangulamiento territorial,…” Sin embargo la propuesta de declaración de Parque Nacional, al excluir las zonas mencionadas afectadas por las estaciones de esquí, especialmente con esas clausulas de conexión (apartado 3.2. h del PORN), puede provocarse el incumplimiento manifiesto del mencionado artículo.



8. Estudios ambientales y socioeconómicos que permitan estimar las consecuencias de la declaración.



TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

S/C



TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

S/C



ARGUMENTACIÓN:

S/C



9. Grado de aceptación de la propuesta.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

S/C



TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

FALTA LA RELACIÓN DE ALEGACIONES AL PORN, ADMITIDAS O DENEGADAS Y SU MOTIVACIÓN. YA SEA EN ESTE DOCUMENTO O EN OTRO POR SEPARADO

ARGUMENTACIÓN:

Se aportan, como en otros puntos, informaciones incompletas, pues se hace mención a las alegaciones recibidas, algunas con su detalle y tipología, pero sin ponderar debidamente y no se especifica cuáles y cuantas se han aceptado o el porqué han sido recogidas o se han rechazado. Faltaría una evaluación más detallada de estos aspectos de la participación pública y su reflejo en las decisiones de la administración responsable.



10. Estimación sobre la repercusión de la declaración del Parque Nacional en el presupuesto de las Administraciones Públicas.



TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

S/C

TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

FALTAN PARTIDAS PARA LA PARTICIPACIÓN PÚBLICA, ACCIONES DE RESTAURACIÓN AMBIENTAL Y DESAFECCIÓN DE INFRAESTRUCTURAS.



ARGUMENTACIÓN:

En general es correcto si bien se echan en falta algunas partidas específicas para la participación pública, acciones de restauración ambiental y desafección de infraestructuras.





11. Delimitación de la Zona Periférica de Protección y su régimen jurídico.



TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

S/C

TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

(No se aporta texto alternativo por ser el original tan pésimo, plagado de carencias y lleno incorrecciones, que habría que redactarlo de nuevo casi en su totalidad. Para su correcta evaluación se debe contar al menos con la relación de las coordenadas del máximo posible de puntos de referencia).



ARGUMENTACIÓN:

La Zona Periférica de Protección es insuficiente, en cuanto a su extensión territorial y el régimen jurídico que se enuncia, pues el rango legal del PORN al que se hace referencia es exiguo para la debida consecución de los objetivos fijados, debería abarcar como mínimo al completo y de modo integro los limites de todas las zonas no urbanizadas en la actualidad de los términos municipales, que estén dentro del parque nacional, pues si no será imposible cumplir con rigor el objeto principal de la misma, como zona tampón, de amortiguación de los impactos o de posible expansión futura de las áreas protegidas.

No se definen con claridad las características y criterios de la ZPP y lo se menciona sobre su grado protección, es muy escaso e insuficiente, pues solo se hace en referencia al PORN, cuya vigencia puede estar caducada en el momento que se concluya el proceso de declaración del PN.

Falta también una propuesta de articulado que sirva de pauta para elaborar la Ley.

No se definen ni se mencionan de ningún modo las figuras de protección de ámbito regional en cuanto a la posible superposición y complementariedad con el PN y la ZPP.

Es imprescindible iniciar cuanto antes la tramitación de esas figuras complementarias de protección que se mencionan en el PORN y que al ser de rango autonómico ya se podían haber declarado desde hace mucho tiempo, en señal de buena voluntad y buen hacer de las responsabilidades y competencias regionales.

Se deben tomar, comprometer y difundir las medidas oportunas para que de ningún modo los actuales espacios naturales protegidos y sus zonificaciones, puedan ser mermados en calidad, continuidad, extensión y grado de protección, tanto dentro del Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama, como en cualquiera de las figuras de protección complementaria contempladas en el PORN.



12. Delimitación del Área de Influencia Socioeconómica.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

S/C

TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

S/C

ARGUMENTACIÓN:

S/C



13. Identificación de las medidas de protección preventiva.

TEXTO ORIGINAL CONTENIDO EN LA PROPUESTA:

S/C

TEXTO ALTERNATIVO SUGERIDO COMO ALEGACIÓN:

S/C

ARGUMENTACIÓN:

S/C



DESTINATARIO

Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio

Dirección General del Medio Ambiente

c/ Alcalá, 16, 28014, MADRID